Higuaín quiere saldar cuentas en el debut contra Chile | CRN Noticias
Contáctanos

Deporte Internacional

Higuaín quiere saldar cuentas en el debut contra Chile

Publicado

el

Hace un año, Gonzalo Higuaín vivía una pesadilla en la final con Chile de la Copa América-2015. Ahora, recuperado y ante el mismo rival el lunes en la edición Centenario en Estados Unidos, puede empezar a saldar cuentas.

Para muchos la suerte del delantero del Nápoles de Italia con la camiseta albiceleste había quedó sellada cuando falló de manera increíble el gol de la victoria en el minuto final de aquel partido y luego tiró a las nubes su disparo en la tanda de penales, dando el triunfo a la ‘Roja’.

Higuaín venía de errar además una ocasión de oro en la final del Mundial de Brasil-2014 contra Alemania, que Argentina perdió 1-0 en la prolongación.

Sin embargo, y como ya le ha ocurrido varias veces a lo lago de su carrera, el delantero de 28 años no se hunde ante los cuestionamientos y las horas bajas y respondió a lo grande con una espectacular temporada 2015/2016 en Italia.

En el duro ‘calcio’, donde los goleadores a duras penas llegan a los 20 tantos por liga, el ‘Pipita’ se dio el gran gusto de batir el récord de goles marcados en una temporada, con 36 gritos.

Tres de los tantos fueron en el último partido del torneo ante Frosinone para la clasificación de su equipo a la Liga de Campeones de Europa.

Afilado como nunca 

De manera lógica Martino volvió a citar al exjugador de River Plate de Argentina y Real Madrid de España, que se despachó con un golazo hace diez días en la victoria ante Honduras (1-0) en un amistoso previo a la Copa América Centenario.

En Estados Unidos, Higuaín estará junto a sus compadres Lionel Messi, Ángel di María y Sergio Agüero, esa delantera formidable bautizada como ‘Los 4 fantásticos’ que ya no juega junta porque Martino prefiere más equilibrio en el mediocampo.

Higuaín no solo ha logrado regresar a la selección, sino que también parece haberle ganado la pulseada al ‘Kun’ Agüero en el puesto de centrodelantero, y estará de entrada hoy ante Chile en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California, oeste) a las 20:00 horas.

Agüero había desplazado al ‘Pipita’ del once titular con la llegada de Martino en reemplazo de Alejandro Sabella tras el Mundial de Brasil.

Muchas frustraciones 

Como muchos de sus compañeros, este fornido delantero (1,84 metros de altura, 82 kilos) ha sufrido varias frustraciones con la celeste y blanca.

En Sudáfrica-2010, su primer mundial, jugó en cuatro de los cinco encuentros, con tres goles en el triunfo ante Corea del Sur (4-1) en primera fase y otro más en octavos de final ante México (3-1), antes de la dolorosa debacle frente a Alemania (0-4).

En la Copa América-2011 disputada en casa, también sufrió la eliminación en cuartos de final, ante Uruguay. Esa noche convirtió el único tanto de su equipo (1-1) y marcó en la tanda de penales, pero de poco sirvió.

Su gran déficit hasta ahora son los grandes torneos. En la última Copa América-2015 marcó dos goles y en Brasil-2014 apenas uno, ante Bélgica (1-0) en los cuartos de final.

Nacido en Brest (Francia), donde jugaba por entonces su padre, el zaguero Jorge ‘Pipa’ Higuaín, regresó de niño a Argentina y se formó en el Club Palermo, antes de ingresar en las inferiores de River.

Debutó en primera división con 18 años y rápidamente se destacó, atrayendo la atención de varios grandes de Europa. Jugó apenas 34 partidos con River y en diciembre de 2006 fue transferido al Real Madrid por 12 millones de euros.

A pesar de marcar 121 goles en 264 partidos y ganar seis títulos con los ‘Merengues’, siempre fue cuestionado por la prensa.

En julio de 2013, y tras siete temporadas en el Madrid, fue transferido al Nápoles, club que podría abandonar este año.

Vía: Yahoo

Continuar Leyendo
Publicidad

Deporte Internacional

Concentración máxima en Stamford Bridge

Publicado

el

Seis años después, el Barça vuelve a escena  en Stamford Bridge . El templo del Chelsea, escenario de tristes noches culés pero posiblemente del mayor estallido blaugrana de la historia con el ‘Iniestazo’ de 2009 junto con el gol de José Mari Bakero en Kaiserslautern en 1991, acoge un duelo de altos vuelos. Volver a Londres supone escuchar de nuevo el ‘mind the gap’ (cuidado con el hueco) en el metro. Así es. Mucho ojo deberá tener este Barça de Ernesto Valverdecontra un Chelsea con piel de cordero y quitándose el cartel de favorito al estar a 19 puntos del Manchester City en la Premier League. Pero también el Madrid marcha a 17 de los azulgrana en la Liga y ya ha cobrado ventaja en Europa ante el PSG. La Champions League apenas da margen a cinco minutos de despiste. La penalización es máxima. Casi letal.

Y como vigente campeón inglés que es, nadie se fía del Chelsea deAntonio Conte en el vestuario del Barça. De la misma forma, tampoco en Stamford Bridge les hace gracia ver a Leo Messi conjurado para acabar con el maleficio que le persigue ante los ‘blues’. El ‘10’ tiene clavada la espina de aquel penalti enviado al larguero en la semifinal de 2012. Fue su octavo partido ante los londinenses. Aún no les ha batido pero esta Champions ya empezó con la cantinela del gafe contra Buffon Messi lo liquidó con dos goles en el estreno de la fase de grupos ante la Juve.

La fiabilidad del equipo de Valverde en las grandes citas avala a un Barçaque debe traducir en palabras el ‘mea culpa’ de su falta de tensión en los primeros asaltos en París Turín el año pasado. Invicto en esta fase de grupos como LiverpoolTottenham Besiktas, el también líder sin mancha en la Liga triunfó en el Bernabéu (0-3), empató (1-1) en el Wandatras una gran segunda mitad y lo bordó en Mestalla (0-2) en la vuelta de ‘semis’ de Copa.

Luis Suárez bromea con André Gomes en el entrenamiento del Barça en Stamford Bridge

Luis Suárez bromea con André Gomes en el entrenamiento del Barça en Stamford Bridge

Peligros muy variados

En Europa solo ha marcado uno (autogol en Lisboa) y se quedó a cero en Atenas Turín. Un gol es media vida en la ratonera de Stamford Bridge. El ensayo en Ipurúa, tan corto (103 m) como el terreno del Chelsea, que solo es dos metros más ancho (67), sirvió de aviso. Ter Stegen jugó en largo como nunca y puede que repita contra un rival con múltiples amenazas. Cómodo echado atrás con tres centrales y dos carrileros largos, el conjunto de Conte disfruta también en campo abierto a la contra, explota la pizarra al máximo y desequilibra con el pase interior de Cesc, el talento de Hazard y la pegada de Morata. Pedro es otro incansable alumno del italiano. Cech se fue en 2014 pero hay otro porterazo, Courtois, verdugo azulgrana en Champions Liga cuatro años atrás con el Atlético.

Eso sí, Conte, que echó a la Roja en octavos del Euro-2016 con Italia (2-0), afrontará un rival granítico amparado en el 4-4-2 con Iniesta, de vuelta a su querido Stamford Bridge, como director de orquesta junto a Messi.André Gomes, titular en los exigentes WandaSan MamésAnoeta Mestalla, se disputa el único interrogante del once con Paulinho, a menos últimamente aunque con un plan físico personalizado tras 12 meses sin vacaciones. Dembélé parece en la recámara para el segundo tiempo en pos de al menos un gol. El triunfo ya sería medio billete para cuartos. Y siempre que el Barça no ha perdido en Stamford Bridge (1-2 en 2006 y 1-1 en 2009) se ha plantado en la final y ha sido campeón. (Mundo Deportivo)

Continuar Leyendo

Deporte Internacional

El Real Madrid remonta y golea al Betis

Publicado

el

Continuar Leyendo

Deporte Internacional

El Barça sobrevive a un Eibar inmenso

Publicado

el

El equipo de Valverde afianza su liderato gracias a los goles de Luis Suárez y Jordi Alba frente a un rival que mereció mucho más (0-2)

No llegó a sonar la vieja y ensordecedora sirena de la fábrica de Alfa que anuncia los goles del Eibar en Ipurua. No hubo algarabía en esos palcos de excepción que se elevan en forma de torres de viviendas tras la tribuna norte del pequeño campo. No escribió, en definitiva, una historia de matagigantes el Eibar y, pese a ello, construyó un relato de máxima admiración ante todo un Barcelona. A tres días de la crucial visita a Stamford Bridge, con la guardia de córps sobre el césped en detrimento de las joyas de la corona, Coutinho y Dembélé, el Barça logró marcar dos goles al Eibar. Pero no fue una victoria, sino un ejercicio de supervivencia de esos que dejan una huella eterna en quien los protagoniza.

El equipo de Valverde conoció el sufrimiento y se sobrepuso a él, sin saber muy bien cómo, para seguir invicto en esta Liga casi sentenciada. Quedó minimizado hasta su propio límite por un rival gigante y ejemplar en su forma de jugar, de vivir y de existir al que el árbitro no trató como tal. Entre ese mal endémico de los equipos modestos y su propia impericia en las áreas, el Eibar dejó escapar la posibilidad de volver a hacer historia una vez más.

El Barça se sentía por momentos como un torero sin capote en medio de la plaza, esquivando las salvajes acometidas de un animal desbocado y sediento de sangre. Una sensación casi desconocida para el líder, que no se había sentido tan desbordado desde la ya lejana Supercopa frente al Real Madrid. El Eibar exhibió sus mejores virtudes, acumulando con facilidad ocasiones de gol a partir de su presión adelantada y de una agresividad en el robo que vació de respuestas al cuadro azulgrana.

Un tratado de geometría

El primer cuarto de hora de los locales fue primoroso. Lo probaron José Ángel, Orellana, Ramis y Kike García, que también fue víctima de un posible penalti por un agarrón del Busquets, en una salida en tromba espectacular. Carecía el Barcelona de capacidad de réplica hasta que el balón se encontró con su dueño natural. Como bien dijo Mendilibar en su día, «con este tipo es imposible, de la nada te hace un gol». Y el tipo, dorsal 10 a la espalda y acento argentino, resolvió el jeroglífico con un tratado de geometría que Suárez convirtió en oportuna cataplasma para aliviar la calentura de su equipo.

El aguijonazo del uruguayo no conllevó efectos secundarios para un Eibar que siguió a lo suyo. Jordán silenciaba a Busquets, Orellana e Inui punzaban por los costados y Diop mascaba yardas como si fuera dos personas en vez de una. Sólo la velocidad de Alba y la pausa de Iniesta permitieron la descongestión del Barça, más suelto y capaz a partir de la media hora de juego, rozando incluso en segundo con un latigazo al palo de Messi: ya lleva 17 este año.

El Eibar se mantuvo fiel a su filosofía tras el descanso, apretando las tuercas a un Barça que logró al menos alejar el balón de las áreas. Tanto de la suya, ya que los armeros no finalizaban sus acometidas, como en la contraria, por donde no aparecían ni Suárez ni Messi. Dada su ventaja y las circunstancias del partido, no era un mal plan para el líder.

Doble rasero y agravante

La dialéctica del choque conservó inalterables sus argumentos hasta que la expulsión de Orellana reventó todos los esquemas. El incorregible atacante chileno cometió la torpeza de pegarle un manotazo al balón con el juego parado y Hernández Hernández le castigó con la segunda amarilla. Decisión estricta, pero ajustada al reglamento al fin y al cabo.

Lo que sacó de quicio al Eibar fue que Suárez, tres minutos después, desplazó el esférico tras controlar en fuera de juego y no recibió sanción alguna. El doble rasero ante dos acciones similares, con el agravante de que el ariete uruguayo buscaba perder tiempo y Orellana no, hizo perder los papeles a Mendilibar, que observó el final del duelo en un palco. Aunque todavía restaban 20 minutos, la desventaja numérica hizo ya imposible la remontada de un Eibar admirable de principio a fin. El gol de Jordi Alba al atardecer fue un injusto castigo añadido para un equipo que no mereció padecer ninguno. (El Mundo)

Continuar Leyendo

Tendencia