Autoridades de Anacafé están presentes en el Foro Mundial de Productores, representando a los 125,000 productores guatemaltecos, ante la amenaza de sostenibilidad del cultivo del café, el mayor generador de trabajo en el agro.

Un ligero incremento de cinco centavos de dólar en el precio final de una taza de café, pero que llegue directamente a los productores, significaría mejorar considerablemente su ingreso, planteó el reconocido experto y líder mundial en desarrollo sostenible Jeffrey Sachs.

“Necesitamos revisitar mecanismos para hacer que los consumidores paguen un poco más y para que los productores reciban un poco más (…). Esta idea del comercio justo no está haciendo suficiente, no es suficientemente generosa y no transfiere lo suficiente”, dijo.

Haciendo cálculos sencillos, el Profesor Sachs planteó que una libra de café equivale a unas 25 tazas de la bebida, por lo que a un precio de 1.25 dólares por libra, cada taza contiene apenas el equivalente a 5 centavos de dólar de café, que son los que recibe el productor.

“Si pago cinco centavos más por esta taza de café, el productor recibiría el doble de lo que recibe ahora. Es claro que un pequeño aumento para los consumidores significaría un aumento enorme para los productores. Eso es comercio justo”, expuso.

Sachs reconoció que este ligero incremento en el precio final en mercados de alto poder adquisitivo, como Estados Unidos y Europa, no implicaría un gran sacrificio para el consumidor, sobre todo si se logra sobre una base voluntaria.

El orador principal del Primer Foro Mundial de Productores de Café reconoció que en el precio final de la taza hay muchos costos implícitos, como la renta del establecimiento en el cual se vende esta taza de café, pero medidas de este tipo pueden contribuir a mejorar el ingreso de los productores, uno de los desafíos a la sostenibilidad de la caficultura analizados en este foro.

Sachs reconoció que, en la persecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (antes Objetivos del Milenio) de Naciones Unidas, el café está llamado a jugar un papel fundamental, por su naturaleza misma de generador de desarrollo rural y bienestar social. “El café en sí mismo es un producto clave”, dijo.

El experto hizo ver que si el consumo aumentara una taza de café por día, significaría un aumento sustancial de la demanda, lo que estimularía la producción al tiempo que elevaría el precio internacional.