Una de las cualidades más bonitas del ser humano es la gratitud. Es a través de este acto de humildad, que nace del corazón y reconoce todas las bendiciones que recibimos diariamente, cuando realmente encontramos paz en nuestro interior y alcanzamos la felicidad. Sin embargo, el saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa.

La vida es un regalo que tenemos que agradecer constantemente. Un nuevo amanecer, el olor de las flores, el sabor de la comida, la sonrisa de un niño, el sonido del mar. No te fijes sólo en las cosas materiales que posees, observa el mundo que te rodea, aprecia a las personas que te acompañan y reconoce lo afortunado que eres.
Para disfrutar verdaderamente de la vida tienes que conocer el gran poder de la gratitud. Piensa un instante y reflexiona en todo lo bueno que te ha pasado. No es necesario que ignores los momentos difíciles o la fealdad en el mundo, pero es imprescindible que te concentres en lo bueno, en lo positivo, en los seres queridos, en los amigos, en ti mismo, en lo que posees, aunque sea poco.

La mayoría de la gente piensa que las cosas materiales les harán dichosos y felices. Sin embargo, la felicidad es un estado interno, de paz y amor, que se alcanza cuando reconocemos los regalos que recibimos de la vida. No hay dinero en el mundo que pueda comprar un día en tu vida.
Reconoce la dicha de poder ver una vez más los arboles, el cielo y las montañas, o poder saborear una taza de chocolate, escuchar tu música favorita y compartir momentos agradables con tu familia y amigos. La vida es un regalo al que tenemos que estar siempre agradecidos.

¿Prefieres estar rodeado de gente positiva o negativa? ¿Eres una persona que te quejas constantemente o tienes una sonrisa en tu cara? La gratitud se alcanza al valorar la generosidad de la gente y todo lo que tenemos en nuestras vidas.

Y por lo tanto, la gratitud se puede aprender y crecer. Cuando el contar tus bendiciones se vuelve un hábito diario, la gratitud te permitirá vivir la vida al máximo. Con gratitud, bondad, perdón y amor, verás como tu vida se transforma mágicamente al instante y te colma de felicidad y prosperidad.

Para empezar, crea tu propia lista de todas las cosas por las cuales te sientas dichoso. Desde un atardecer, a tu pareja o el trabajo que tienes. Revísalo y verás como al instante te sientes lleno de energía y más positivo.

En los momentos difíciles, esta lista te ayudará a transformar tu vida, tu actitud y encontrar la dirección para de nuevo triunfar y ser feliz. La gratitud es energía positiva en acción. Cuando tú agradeces, te estás abriendo a todas las cosas buenas que mereces.

Lo bueno atrae lo bueno, es una ley del universo.

El agradecimiento es la clave para visualizar un paisaje más grande y agradable de la vida. Este tipo de reflexión conlleva a la elevación del estado de vida y a la adquisición de una perspectiva más amplia de las cosas. Mientras más se expande nuestro interior, más profundo es nuestro agradecimiento; este proceso, nos permite descubrir razones para sentir gratitud por los problemas que enfrentamos.

La vida debería ser una “oración constante de Acción de Gracias”. No sólo un día del año, sino cada día del año tenemos que agradecer el maravilloso regalo que hemos recibido. A través de la gratitud desaparecerá el egoísmo, pues gratitud es amor puro.

Cuando estáis agradecidos toda la energía de vuestro cuerpo emocional está, no solamente en armonía, sino que hay una emisión y una expansión de la luz en vuestro interior que está anclado en el corazón.

Las personas agradecidas se esfuerzan para desarrollarse, por ser positivos y desaprueban lo negativo, actúan con valentía y humanismo. La gratitud brinda expresión plena y belleza a nuestra humanidad, y a la dignidad de la vida. Muchas gracias por ser mis amigos y compartir conmigo el maravilloso viaje de la vida. Os llevo siempre en mi corazón.