La líder indígena y activista ambiental hondureña Berta Cáceres fue asesinada en su casa en La Esperanza, su ciudad natal. Cáceres era una de las más destacadas activistas en favor de los derechos de los indígenas sobre la tierra en Honduras.

En 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), organización que desde hace año enfrenta amenazas y represión.

Según Global Witness, Honduras se ha convertido en el país más peligroso del mundo para los defensores del medio ambiente. Entre 2010 y 2014, 101 activistas ambientales murieron en dicho país.

En 2015, Berta Cáceres ganó el Premio Ambiental Goldman, el máximo galardón mundial en temas ambientales. Al otorgar el premio, el comité del Premio Goldman declaró: “En un país donde la desigualdad socioeconómica y las violaciones a derechos humanos van en aumento, Berta Cáceres organizó a las comunidades indígenas lencas de Honduras y emprendió una campaña de base que logró presionar con éxito a la compañía constructora de represas más grande del mundo para que se retirase del proyecto de construcción de la represa de Agua Zarca”.

Cáseres apareció en un reporte de Democracy Now! sobre las elecciones presidenciales hondureñas de 2013, denunciando la represión y afirmando que “la política de Estado [en Honduras] es infundir terror y persecución política. Con esto se busca castigar al pueblo hondureño para que no elija otro camino y para que no busque cambios en la situación económica, política y la militarización”.

Así mismo, en 2014 Democracy Now! entrevistó a Oliver Courtney, activista de Global Witness y autor del informe “Medio Ambiente Mortal: El dramático aumento de los asesinatos de defensores del Medio Ambiente y de la Tierra”, quien afirmaba que

“hay muy poca protección para estas personas. A menudo están operando y protestando en zonas remotas y muy peligrosas, y entrando en contacto con intereses muy poderosos y con importantes conexiones. Todo se reduce a que los gobiernos y las empresas se aseguren de que este problema se supervise mucho mejor y que los crímenes, cuando son descubiertos, sean procesados”.

Vía Democracy Now!