Bélgica se encuentra en alerta máxima después de que se registraran tres explosiones que dejaron 31 muertos y 198 heridos en la capital, Bruselas.

Las dos primeras explosiones tuvieron lugar en el aeropuerto de Zaventem, a 7 kilómetros de Bruselas, a las 07:00 de la mañana (hora local). Una hora más tarde se registró otra en la céntrica estación de metro de Maalbeek, también en la capital.

Los ataques llegaron cuatro días después de la detención de Salah Abdeslam, el principal fugitivo de los atentados de París el pasado 13 de noviembre.

“Es un día negro para Bélgica”, dijo el primer ministro belga, Charles Michel, en una conferencia de prensa.

El Ministerio de Salud y el operador de trenes subterráneos informaron que se han confirmado 11 muertos en el aeropuerto y 20 en el metro.

El alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, informó que la explosión en el metro dejó 106 heridos, 17 de ellos de gravedad.

El primer ministro dijo que una de las explosiones del aeropuerto fue causada por un atacante suicida.

Y un fiscal federal, Fredere Van Leeuw, confirmó que tanto las explosiones del aeropuerto como la del metro fueron “ataques terroristas”.

Su oficina informó que ha abierto una investigación criminal.

Aunque por el momento nadie se ha atribuido la responsabilidad de las explosiones.

Estas ocurrieron cuatro días después de la captura en Bruselas de Salah Abdeslam, el principal sospechoso de los ataques de París del pasado noviembre.

La policía ha empezado a registrar casas en Bruselas en busca de sospechosos vinculados a los ataques, según informó la cadena de televisión estatal RTBF.

Sin transporte

Los medios belgas informan que una de las explosiones en el aeropuerto ocurrió cerca del mostrador de la compañía American Airlines y otra junto a la cafetería Starbucks.

Imágenes muestran una columna de humo sobre una de las terminales del aeropuerto y a decenas de personas que salen corriendo del lugar.

El aeropuerto ha sido evacuado, los vuelos desviados y el servicio de tren hacia él, cancelado.

La seguridad ha sido reforzada tanto en el aeropuerto de Bruselas como en el de Fráncfort, en Alemania, y los de Heathrow y Gatwick, en Reino Unido.

Asimismo, las autoridades han ordenado el cierre de la red de metro, así como el de las tres principales estaciones de tren.

Los autobuses y tranvías tampoco están circulando en la ciudad.

Y el centro de crisis, que ha sido creado en respuesta a los ataques, ha pedido a los ciudadanos que se queden en sus casas, a los profesores que permanezcan junto a los niños en las escuelas y a los funcionarios públicos que no abandonen sus oficinas.

También ha sido suspendido el servicio del Eurostar, el tren de alta velocidad que comunica Londres con Bruselas, y el de Thalys, el ferrocarril que opera entre Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.

Las autoridades han decretado la “máxima alerta terrorista”, de nivel 4, en todo el país.

La frontera entre Francia y Bélgica ha sido cerrada.

“Es un ataque a toda Europa”, dijo el presidente de Francia, François Hollande, en rueda de prensa.

“Los ataques en Bruselas son la manifestación de una amenaza global que exige una respuesta global”.

Las autoridades belgas pidieron a los medios no revelar detalles de la investigación en curso.

Los que estuvieron involucrados en los ataques siguen en libertad, explicó el ministro de Relaciones Exteriores belga, Didier Reynders.

Según la policía francesa, los ataques fueron planeados con tiempo en Bruselas por conspiradores relacionados con el grupo autodenominado Estado Islámico.

“Todo el mundo empezó a correr”

“Estaba en el descanso cuando escuché una fuerte explosión. Desde aquí vemos la sala de embarque y ví una columna de humo salir de ella”, le dijo Niels Caignau, un empleado de Swissport, a la cadena de televisión flamenca VRT.

Las ventanas quedaron hechas añicos. La gente salió en estado de shock. No tiene buen aspecto”, añadió.

Owen Li, un empleado del sector financiero en Londres, le dijo a la BBC que se encontraba en la zona de registro 30 minutos antes de las explosiones.

“Estaba tomando el desayuno y de repente todo el mundo empezó a correr hacia nosotros. La gente no sabía qué hacer. Pensaron que era un simulacro. Algunos se quedaron en el restaurante, pero poco a poco se dieron cuenta que era real”.

Los servicios de emergencia están limpiando el lugar, y el medio belga Het Laatste Niews informó que en ese proceso han sido encontrados más explosivos.

Y, de acuerdo con la cadena estatal de televisión RTBF, se halló un rifle Kalashnikov en la sala de embarque del aeropuerto.

Vía BBC Mundo