¿Cómo bajar el colesterol? | CRN Noticias
Contáctanos

Salud, moda y familia

¿Cómo bajar el colesterol?

Publicado

el

El colesterol y el riesgo cardiovascular y la manera en la que ambos son afectados por factores dietarios son un objeto de constante discusión.

Hay una inmensa cantidad de investigaciones en relación a estos asuntos, pero muchas de ellas están manchadas por sesgos e influencias comerciales.

Adicionalmente, un gran porcentaje de profesionales de la salud parecen estar basando sus recomendaciones en conocimientos que quedaron desactualizados hace mucho tiempo.

Así, intentaremos aquí brindar algo de luz para entender las complejas interacciones entre grasas, carbohidratos, dieta y salud.

La aterosclerosis es lo que impulsa a los problemas cardíacos

Al momento de discutir las enfermedades del corazón, es importante tener en cuenta exactamente qué implica el término.

El corazón es un músculo que genera la fuerza que hace fluir la sangre a través del sistema vascular. Para realizar esta tarea, necesita un aporte constante de oxígeno y combustible, y posee su propia provisión de sangre: las arterias coronarias, que circulan a su alrededor.

Aterosclerosis es el término técnico para designar a la causa principal de los problemas cardíacos, e implica la presencia de estructuras repletas de colesterol llamadas “placas” que aparecen dentro de las paredes arteriales.

Esta placa crece más y más a medida que el tiempo pasa, llenándose con colesterol, células inflamatorias y tejido dañado.

Eventualmente, cuando este proceso ha progresado durante décadas, la placa puede romperse. Y en el momento en el que esto sucede, la sangre en la arteria se coagula.

Este coágulo a su vez puede taponar la arteria coronaria y bloquear el flujo sanguíneo, parcialmente o de manera total, lo cual priva al corazón de oxígeno.

Y a menos que el coágulo sea disuelto o removido rápidamente (por ejemplo, mediante cirugía de emergencia), una parte del músculo cardíaco morirá y nunca se recuperará completamente. Esto es lo que se denomina ataque cardíaco, y si es lo suficientemente severo puede causar la muerte.

Esta enfermedad es la causa más común de muerte en el mundo y lo ha sido por todo un siglo. Por esta razón, es importante entender cómo prevenirla.

Un paso clave en el proceso de las enfermedades cardíacas consiste en un esterol (principalmente el colesterol) encontrando la manera de llegar a la pared de la arteria y luego siendo “comido” por una célula llamada macrófago.

Los macrófagos se “comen” a otras moléculas, a bacterias e incluso a otras células. Son parte del sistema inmune y están presentes en todo el organismo.

Cuando el colesterol logra pasar la pared arterial y es devorado por un macrófago, comienza una reacción inflamatoria, que exacerba aun más la condición y puede llevar a un círculo vicioso.

Las enfermedades cardíacas son usualmente resultado de procesos complicados e involucran muchos otros factores, incluyendo inflamación y estrés oxidativo.

Pero el punto más importante de la discusión es que si el colesterol no logra atravesar la pared arterial y ser comido por un macrófago, la enfermedad cardíaca no sucederá.

El colesterol es absolutamente esencial para los humanos

El colesterol es una molécula orgánica sin la cual las personas directamente no pueden vivir. Se encuentra en las membranas de cada célula del cuerpo, ayudando a regular su fluidez y estructura.

Además, el colesterol es parte de hormonas esteroides como la testosterona, el cortisol y los estrógenos, y de la forma activa de la vitamina D.

Y lo cierto es que es tan importante que el cuerpo ha evolucionado generando varios mecanismos increíblemente complejos para asegurarse de que haya una provisión constante.

La mayoría del colesterol en el organismo es de hecho producida por sus propias células, y cada célula es capaz de fabricarlo. El colesterol que consumimos es usualmente una fuente menor comparado con el que el cuerpo produce.

Lo que las personas llaman “colesterol” no es realmente colesterol sino las proteínas que lo transportan

En el caso de lo relativo a la salud cardíaca, cuando se habla de “colesterol” en realidad se habla de las estructuras que lo transportan, denominadas lipoproteínas.

Como el colesterol es soluble en grasa, no puede viajar a través del torrente sanguíneo por sí mismo. Es como una gota de aceite en un vaso de agua: no se mezcla.

Por esta razón, debe ser llevado a través de la sangre por las lipoproteínas, que también transportan otras moléculas, como triglicéridos (grasas), fosfolípidos y vitaminas liposolubles.

Las lipoproteínas son básicamente un núcleo de grasa y colesterol rodeado por una membrada de lípidos que contiene proteínas llamadas apolipoproteínas.

Hay muchas clases de lipoproteínas, pero las más importantes son la LDL (lipoproteína de baja densidad) y la HDL (lipoproteína de alta densidad).

Estas proteínas son usualmente llamadas “colesterol malo” y “colesterol bueno”, pero esto es de hecho inexacto: el colesterol es siempre el mismo, son las lipoproteínas las que son diferentes.

Lo que los médicos usualmente miden (colesterol total, LDL-c y HDL-c) se refiere a la cantidad de colesterol transportado por los diferentes tipos de lipoproteínas.

Tener un colesterol total alto significa que se posee mucho colesterol en la sangre, pero no dice nada sobre cuál lipoproteína lo contiene. Poseer un LDL alto implica que la mayoría del colesterol está “empaquetado” en lipoproteinas LDL, tener un HDL alto significa que está contenido mayormente en lipoproteínas HDL.

Así, el colesterol total es de hecho un indicador inútil, porque tener un alto nivel de HDL (que es beneficioso) contribuye a un nivel alto de colesterol total. Y es crítico entender que la enfermedad cardíaca no es un asunto de colesterol sino de lipoproteínas.

Tener demasiado colesterol en el torrente sanguíneo no es malo, a menos que esté siendo transportado por las lipoproteínas equivocadas.

Y es conocimiento común que tener demasiado colesterol dentro de lipoproteínas LDL se asocia con problemas del corazón, mientras que poseerlo transportado por lipoproteínas HDL está relacionado con un riesgo reducido.

De esta manera, la “sabiduría convencional” no está errada, pero simplifica drásticamente una realidad y la lleva a conclusiones equivocadas.

Para entender la relación auténtica entre lipoproteínas y enfermedad cardíaca, hay que observar indicadores más avanzados, como el número de partículas LDL.

Colesterol LDL (LDL-c), tamaño de LDL y número de LDL (LDL-p)

En lo referido a riesgo de enfermedad cardíaca, las lipoproteínas LDL son lo más importante. Sin embargo, la cuestión no es tan simple como igualar “LDL” con “malo”.

Hay subtipos de LDL, generalmente dependiendo del tamaño, el cual generalmente se clasifica en LDL pequeño y denso, y LDL grande.

Algunos estudios muestran que las personas que generalmente poseen partículas pequeñas (llamadas patrón B), suelen poseer tres veces más riesgo de sufrir problemas cardíacos que las personas con mayoría de partículas grandes, llamadas patrón A.

Sin embargo, el marcador más importante es el número de partículas LDL (denominado LDL-p). Tanto el tamaño como la cantidad de colesterol (LDL-c) que transportan se vuelven poco significativos cuando se observa la cantidad de partículas LDL.

Y para entender la manera en la que el LDL-c, el tamaño del LDL y el LDL-p están relacionados, hay que imaginar un cubo que debe ser llenado con pelotas de golf y de tenis.

El cubo es la cantidad total de colesterol contenida dentro de las partículas LDL (LDL-c). Las pelotas de golf son el LDL pequeño, las de tenis son el LDL grande. El número total de LDL es el número de partículas (LDL-p).

Así, el cubo se puede llenar tanto con pelotas de tenis como de golf. Estará lleno igual, pero si se usan pelotas de golf, el número de pelotas será mucho mayor.

El “colesterol” LDL es igual. Para un cierto número de LDL, tener más partículas pequeñas significará que se tiene un número más alto de partículas transportando la misma cantidad de colesterol.

Se puede transportar una cierta cantidad de colesterol en un alto número de LDL pequeños o la misma cantidad en un número menor de LDL grandes.

La principal razón por la cual el LDL pequeño es malo, es porque las personas que lo poseen en mayor manera tienden a poseer un número total mayor de partículas. No es el tamaño en sí el que lleva a problemas del corazón, pero sí el hecho de que los que tienen un número más alto de partículas pequeñas también poseen más cantidad de partículas.

Un estudio realizado al respecto muestra que el tamaño del LDL no importa cuando el número de partículas se tiene bajo control.

Y un gran problema cuando se usa la medida LDL-c para determinar el riesgo de sufrir enfermedad cardíaca es que es posible tener un LDL-c bajo o normal y, al mismo tiempo, un LDL-p alto. Aunque el número de ambos usualmente se correlaciona, otras veces no.

Lo cierto es que es el LDL-p lo que realmente importa. Medir sólo el LDL-c puede llevar a conclusiones erróneas porque es irrelevante a menos qu el LDL-p también sea alto.

El LDL-p también puede ser estimado midiendo otro marcador llamado ApoB. Cada partícula de lipoproteína LDL tiene una proteína ApoB (apoproteína B), así que mientras más alto el número, más alto será el número total de partículas LDL.

El número de LDL es un un factor de riesgo “avanzado” que muchos profesionales de la salud no conocen y raramente miden.

Sin embargo, podría ser el más importante en relación a la enfermedad cardíaca, ya que juega un rol directo en el proceso patológico.

Los carbohidratos refinados y el azúcar (no las grasas) son los principales responsables en elevar el número de partículas LDL

Un estudio muestra que la fructosa y los hidratos de carbono refinados elevan drásticamente los triglicéridos y el ApoB (indicador del LDL-p) en la sangre de sujetos saludables.

Esto sucedió de manera increíblemente rápida (dos semanas) usando cantidades de azúcar similares al consumido por una persona promedio.

Otro factor interesante es que las dietas bajas en carbohidratos tienden a reducir el LDL-p indicando que, incluso aunque elevan levemente el LDL-c, deberían llevar a un riesgo menor de problemas cardíacos.

Y si se observa el LDL-p o el ApoB en lugar del LDL-c, las ideas de dieta y riesgo de enfermedad cardíaca cambian drásticamente.

Si se tienen en cuenta esos marcadores, entonces los problemas del corazón están principalmente causados por azúcares y carbohidratos refinados, y una dieta baja en hidratos de carbono reduce el riesgo.

Sin embargo, algunos individuos tienen un LDL-p elevado aún llevando una dieta baja en carbohidratos, así que quizás no funcione de la misma manera para todas las personas. No se sabe aún si esto cuenta en el contexto de mejoras en otros marcadores (presión sanguínea, inflamación, azúcar en sangre, triglicéridos o HDL, por ejemplo).

 

Vía Culturalizando

Continuar Leyendo
Publicidad
Clic para comentar

You must be logged in to post a comment Login

Salud, moda y familia

¿Qué es más sano, comer unos tacos o una barra de granola?

Publicado

el

Por

(Oaxaca Capital) – Estudiantes y académicos de la Universidad de las Américas Puebla (UDLA) aseguran que los tacos al pastor tienen menos calorías que la barritas de granola, un alimento que se utiliza para bajar de peso, esto de acuerdo con información de El Heraldo de México.

Anteriormente ya se había evidenciado que otros alimentos considerados “light”, como los cereales, contienen una gran cantidad de azúcar, incluso niveles mayores a los recomendados por día en adultos y niños.

Bajo el nombre “Tacos al pastor y flautas de cochinita pibil, ¿sabes qué es lo que comes?”, los estudiantes y académicos del Departamento de Ingeniería Química, Alimentos y Ambiental de dicha casa de estudios explican el contenido calórico de estos alimentos de la siguiente manera:

  1. Carbohidratos: Los tacos al pastor contienen 20.77 por ciento de carbohidratos y las flautas de cochinita pibíl un 40.7 por ciento de ello.
  2. Contenido graso: Las flautas de cochinita pibil tienen menos grasa que los tacos al pastor con un 11.5 y 11.92 por ciento respectivamente.
  3. Proteína: Los tacos al pastor tienen 23.51 por ciento de proteína, mientras que las flautas de cochinita solo tienen 4.07 por ciento.

El estudio concluye que las barras de granola tienen más grasa que la comida antes mencionada. En promedio, cada una tiene entre 20 y 30 por ciento de grasa, dependiendo de la marca. Así que ahora que te encuentres en un dilema sobre si comer tacos o barras, elige la opción más rica y las más saludable.

Continuar Leyendo

Salud, moda y familia

Cuando vayas a McDonald’s, debes pedir dos hamburguesas por tu bien

Publicado

el

Por

(La Opinión) – Todos sabemos que para mantenernos saludables y en forma es necesario, entre otras cosas, llevar una buena alimentación, sobre todo balanceada, en donde primen los vegetales y las frutas sobre las proteínas animales y las grasas.

Así que aunque te guste mucho, es mejor mantenerte alejado de la comida chatarra, como la que sirven en la mayoría de los conocidos fast food.

Sin embargo, para muchos es imposible dejar de comer, por ejemplo, una hamburguesa, siendo ávidos visitantes de restaurantes como McDonald’s, sin que les importe las recomendaciones de los médicos y expertos en nutrición.

Pero precisamente una experta en alimentación llamada Emily Field les ha traído gran esperanza a los amantes de las hamburguesas de McDonald’s, ya que la nutricionista llevó a cabo un experimento en donde descubrió que no solo no tienes por qué dejar de consumir las hamburguesas de este lugar, sino además, será mejor que siempre pidas dos.

Según Field, la gente que come dos hamburguesas de McDonald’s equilibra de esta manera los niveles de azúcar en la sangre, solo que con esta opción, olvídate de las papas fritas y el refresco.

También le dará más proteínas, pero usted heredará algunas calorías no deseadas más, lo que significa que tendrá que realizar algunas sesiones más en el gimnasio como resultado. A pesar de que hay un incremento en la ingesta de proteína, se reduce el consumo de grasas y carbohidratos suprimiendo esos dos elementos. Con un poco más de ejercicio lograrás quemar esa segunda hamburguesa.

Continuar Leyendo

Salud, moda y familia

Cómo elegir la cama ideal para dormir en pareja

Publicado

el

Por

En ocasiones, la elección de una cama puede ser una tarea difícil, y se complica aún más cuando la decisión debe ser tomada en pareja ya que se deben evaluar varios elementos como el nivel de confort, la altura del colchón, y la tela, entre otros aspectos que influyen en el descanso.

Al momento de dormir cada persona tiene sus propios hábitos. Están los que prefieren dormir de lado, boca arriba o boca abajo; los que adoran cubrirse con las sábanas y los que necesitan que sus pies o manos se sientan libres durante la noche. Por eso cuando llega el momento de compartir la cama con una pareja estas peculiaridades pueden ser difíciles de conciliar. Sin embargo, hay que poner mucho empeño en la elección de la cama ya que una buena noche de sueño puede significar una mayor productividad a lo largo del día.

Así que no nos alarguemos más y veamos algunos consejos para facilitar la elección de una buena cama.

Probar la cama

Es importante que ambos se dirijan en búsqueda de la cama, ya que el primer paso es la prueba de la cama para diferenciar los componentes, características y beneficios entre cada marca y modelo.

Para la prueba ambos deben acostarse en la cama, como mínimo 5 minutos y en su postura habitual de descanso para comprobar el nivel de confort que se adapta mejor a cada uno (suave, intermedio o firme).  “Las personas son diferentes y requieren un colchón específico. Al tener esta experiencia previo a la compra, es más fácil definir qué tipo confort se necesita”, indicó Luis Torres, coordinador de marca de Camas Blü Comfort.

Elegir el tamaño

Como bien dice el dicho “el tamaño sí importa”. El tamaño de la cama es un aspecto muy importante a tomar en cuenta ya que esto ayudará a que ambos puedan recostarse con mayor comodidad.

Generalmente se recomienda que la cama mida 20 cm más de la atura de la persona más alta, para que queden 10 cm sobre la cabeza y debajo de los pies. Las opciones más aconsejables para tener suficiente espacio son las de tamaño Queen o King, pero para poder elegir la más adecuada es imprescindible conocer el tamaño de su nuevo dormitorio.

Otro aspecto importante en este sentido es la altura de la cama. Se considera que lo ideal es una altura promedio de 20 a 30 pulgadas ya que esto permitirá que los movimientos para subir y bajar de ella sigan las curvaturas naturales del cuerpo, logrando tener una postura correcta de la columna, caderas y hombros, para prevenir dolores musculares y articulares. “En este punto es importante saber que la altura de la cama no determina el nivel de calidad”, mencionó Torres.

Conocer los materiales

Es importante que la persona conozca los componentes de la cama, el tipo de espuma, el resortaje y la tela, que le ayudarán a identificar y satisfacer sus necesidades específicas en el descanso.

La tela debe ser suave, fresca y durable. Existen personas que tienen dificultad para dormir debido a situaciones alérgicas, por lo que pueden buscar telas con antiácaros, repelentes de zancudos, entre otros tratamientos que contribuyen a ayuden a mantener la higiene de la cama.

Otro elemento de clave es el sistema de resortes, ya que este ayuda a distribuir el peso de una mejor manera, permitiendo un descanso más cómodo. Blü Comfort tiene un exclusivo sistema de resortes Power Bonell Plus, que brinda un mejor soporte y distribuye el peso de mejor manera, evitando sobrecargar solo unas partes del cuerpo. “Esto tendrá un impacto beneficioso en la espalda y la postura al dormir, además que representa durabilidad de la cama”, puntualizó Torres.

Tips:

  • Busca el respaldo de una empresa confiable y de gran trayectoria. Una máxima cantidad de años de garantía no necesariamente es sinónimo de buena calidad.
  • No escatimes en el costo de tu comodidad. “En promedio pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, por lo que es importante cuidar de nuestro sueño”, reafirmó Torres.
  • Verifica si la cama tiene un respaldo de responsabilidad ecológica.

 

Continuar Leyendo

Tendencia