La familia tejana Courtney Solstad les dio a sus hijos un regalo de Navidad que no tiene precio. Los padres adoptaron este mes a un bebé al que pusieron el nombre de Nathan. Sus hijos no sabían nada al respeto y la madre cuenta a la revista People que se reunieron con sus hijos en la puerta de casa y les explicaron que habían salido de compras y que los regalos estaban debajo del árbol.

Para la sorpresa de los niños allí estaba el recién nacido, su futuro hermanito. Las hijas de la familia Solstad emocionadas y con lágrimas de felicidad fueron al encuentro de Nathan. Al lado de este yacía una pizarra en la que se podía leer: “Mi lista de deseos para estas navidades: que mi mamá y papá tengan el bebé que ellos deseen”.