La obsesión de acumular amigos en Facebook o la idea de pretender que mediante un “Me gusta” aprueben lo que estamos haciendo hizo que el concepto de amistad cambiara en los últimos años. En una fecha en la que la amistad está por las calles, en los bares, en las publicidades y hasta en los programas de televisión, queremos cuestionar el concepto de amistad cibernética.

Amistad cibernética

Se trata de esas personas con las que sólo compartís un encuentro virtual. Todos tenemos “amigos” cibernéticos y no vemos nada de malo en ello, pero creemos que el problema empieza cuando esas personas con las que solo interactuamos en las redes sociales reemplazan el espacio de los amigos reales.

Pareciera que estamos ahí por las dudas, como si el hecho de acumular amigos virtuales nos diera la seguridad de que no vamos a estar tan solos o porque eliminarnos nos da cierto tabú.

Vida real Vs vida virtual

La tecnología sin dudas es parte de nuestra vida cotidiana y atravesó todos los aspectos de ella. Son cada vez más las personas que viven su vida a través de las redes sociales, que expresan sus sentimientos y comparten su día a día como si tuvieran la necesidad de contarlo al resto.

Sobran las plataformas para los encuentros virtuales, pero falta tiempo para los reales. Y aunque no pensamos que todo aspecto de la realidad virtual sea un error, sí estamos seguras de algo: las amistades cibernéticas no reemplazan sino que complementen a las verdaderas, a esos amigos de la vida, los que nos llaman y que saben de nuestra vida sin tener que verlo el Facebook. A los que nos llenan el alma, a los verdaderos amigos. Y vos, ¿cuantos tenés?