¿Te has dado cuenta? La mayoría de las veces en que se produce una ruptura, las razones que alega el que deja al otro, ya sea el chico o la chica, suelen ser las mismas. Y es que, como en otros muchos aspectos de la vida y las relaciones, cuando hablamos de romper con una pareja, hay una serie de frases que se han convertido por derecho propio en tópicos. ¡Repasamos las más frecuentes!

  1. No eres tú, soy yo: Es la frase que encabeza casi cualquier ruptura. Y es que, ya que vamos a decirle al otro que no queremos seguir a su lado, nada mejor que escudarnos en que somos nosotros los que tenemos el problema. De ese modo al menos parecerá que no es culpa suya y eso ayudará a que tanto el que deja como el dejado se sientan mejor. ¡Fácil comprender que sea una de las excusas más empleadas!
  2. No sé qué me pasa pero no puedo seguir: Es la excusa que más utilizan los que tienen miedo al compromiso y, de pronto, de la noche a la mañana se agobian con la idea de una relación. Y es que, ¿cómo van a explicar al otro que de pronto les aterra la posibilidad de pasar la vida junto a su pareja o de que lo que tenéis se convierta en algo serio?
  3. Te mereces algo mejor: La frase que emplean los que quieren dejarte y que aún así sientas que realmente son buenas personas y están mirando por tu bienestar.  La clave, como en la excusa número uno, está en echarse la culpa a sí mismos, pero en este caso lo  hacen con el añadido de decirte que sienten que no pueden darte todo lo que tu tendrías que obtener de una relación porque no están lo suficientemente comprometidos con ella, porque  no son tan buenas personas como lo eres tú o, simplemente porque creen que no son suficiente para ti.
  4. Queremos cosas diferentes: Normalmente es la excusa más escuchada cuando uno de los los dos manifiesta muy abiertamente su deseo de tener una relación seria y duradera con posibilidades de acabar en matrimonio y familia. ¡Mejor dejar las cosas claras cuanto antes!
  5. Te quiero como amiga: Esta excusa se usa sobre todo en dos ocasiones. La primera es cuando la pareja ha sido amiga antes de empezar una relación. En esos casos, cuando uno de los dos se da cuenta de que puede que la cosa no vaya bien, prefiere cortar por lo sano e intentar que la amistad no se resienta poniendo esta excusa (algo prácticamente imposible por otra parte). El segundo de los casos en los que suele usarse es cuando la persona que rompe quiere halagar al otro y, supuestamente, no perder del todo la relación. Es entonces cuando la opción de ser amigos se convierte en la llave mágica para cortar por lo sano o por lo menos intentarlo. Nuestra experiencia nos dice que, independientemente de que hablemos del ejemplo uno o del dos,  la amistad sobrevive en pocos casos.
  6. Aún no estoy preparado para renunciar a la vida de soltero/a: Quizá sea la excusa más sincera de las de la lista, aunque a la persona a la que dejan no le guste escucharla. Hay que reconocer que explicar así por qué dejas al otro no está exento de cierta valentía y sinceridad de la que muy pocos hacen uso.
  7. A mi familia no le gustas: Puede que no sea la mejor razón del mundo para romper con alguien, pero si te han dejado con esta excusa podemos decir que has tenido suerte. Salir con una persona que no es capaz de defender su criterio frente a sus padres no solo tiene poco futuro sino que muestra poco respeto y confianza en ti y en vuestra relación.
  8. Acabo de salir de una relación larga y aún no estoy preparado para otra: También es una excusa de las recurrentes. Se da mucho en parejas que llevan poco tiempo de relación y en los que uno de los dos, como él/ella misma reconoce, acaba de salir de una relación larga. En esos casos, sea cierto o no, esto se convierte en el mejor comodín para romper.

Y a ti, ¿te han dejado alguna vez utilizando una de estas excusas? ¿Crees que habría que añadir más a la lista?