MARCA TU OBJETIVO

Según un estudio publicado en Journal of Applied Physiology, si tu meta es perder peso lo mejor es que al despertarte vayas derechita al gimnasio sin desayunar. La razón es que tras ayunar toda la noche los niveles de glucógeno de los músculos están en su nivel más bajo y te ayudan a quemar más grasas. Eso sí, si tu objetivo es desarrollar músculo y tonificar, darle esquinazo al desayuno podría ser contraproducente y hacerte rendir menos si eres de las que pisan el gym por la tarde, tal y como señala un informe de la Universidad de Loughborough (Reino Unido).

MALOS HÁBITOS

Uno de los daños colaterales de no desayunar es que provoca una mayor tendencia a fumar, beber alcohol y hacer pellas en las sesiones fit. Así lo asegura un estudio de la Universidad de Helsinki (Finlandia). ¿Y si a esas horas no te entra nada? La coach nutricional Itziar Digón recomienda que escojas ingredientes y recetas fáciles de digerir, “como los licuados de frutas, verduras semillas y frutos secos”.

INCLUYE PROTEÍNAS

Estos nutrientes son los mejores aliados si lo que quieres es adelgazar. Una investigación de la Universidad de Missouri (EE.UU.) concluye que no solo evitan la acumulación de grasa, además, reducen el apetito y estabilizan los niveles de glucosa. Digón recuerda lo importante que es incluir también fibra y grasas buenas,como las de los frutos secos y el aguacate.

DE TODO CORAZÓN

Los individuos con sobrepeso que apuestan por el ayuno mañanero pierden grasa pero, sorprendentemente, tienen el colesterol más alto que aquellos que toman cereales azucarados. Eso sí, este increíble descubrimiento del Journal of Nutritional Science no te da carta blanca para que te zampes un bol de esos cereales, que son un chute de azúcares añadidos y, tal y como afirma Digón, un peligro para tu salud cardiovascular.

FULMINA LA ANSIEDAD

¿Suena el despertador y estás que casi muerdes? Es normal. Precisamente ese es el momento del día en el que nuestros niveles de cortisol, la hormona del estrés, están por las nubes. La parte positiva es que un desayuno equilibrado puede echarte una mano y mitigar la ansiedad, según revela otro estudio llevado a cabo en la Universidad de Missouri. ¿Veredicto? No te lo saltes o tu organismo producirá menos dopamina. Y este neurotransmisor se encarga de regular el apetito y puede ayudarte a no pasar toda la mañana saqueando la máquina de vending de la oficina.