El martes, la ex secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton y el magnate de bienes raíces Donald Trump obtuvieron importantes victorias en Nueva York, en una primaria marcada por numerosos informes de privación de derechos de los votantes e “irregularidades” en los puestos de votación.

En el sector republicano, Donald Trump ganó el 60% de los votos y parece que podría ganar 89 de los 95 delegados en juego en Nueva York. El gobernador de Ohio John Kasich quedó en segundo lugar, con el 25% de los votos. Mientras tanto, en el sector demócrata, Hillary Clinton obtuvo el 57,9% de los votos en todo el estado, y Bernie Sanders el 42,1%. Sanders ganó en la mayoría de los condados en el estado, pero Clinton ganó en la gran área metropolitana de Nueva York.

La elección en la ciudad de Nueva York estuvo marcada por el caos, especialmente en Brooklyn, mientras decenas de miles de electores hallaron que sus nombres habían sido eliminados de las listas de votantes, o que no podían sufragar en su puesto de votación. La Junta Electoral de la ciudad de Nueva York ha confirmado que más de 125.000 votantes de Brooklyn habían sido retirados del registro del electorado desde noviembre de 2015.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, emitió un comunicado el martes condenando la privación de derechos de los votantes:

“Nos han informado votantes y supervisores del derecho al voto que el registro del electorado en Brooklyn contiene numerosos errores, entre ellos la eliminación del registro de edificios enteros y bloques de votantes”.

En un puesto de votación en el Brooklyn Borough Hall, el coordinador estima que el 10% de quienes se presentaron a votar no pudieron hacerlo porque sus nombres habían sido eliminados. El contralor de la ciudad de Nueva York, Scott Stringer, se comprometió a auditar la Junta Electoral de esta ciudad. Visite democracynow.org/es para ver más información de la primaria de Nueva York.