El miércoles 19 de abril, el asteroide 2014 JO25 se aproximará a la Tierra. Una oportunidad única para estudiar el mayor objeto que nos visita desde 2004.

Si recorriésemos la distancia comprendida entre la Puerta del Sol y el Congreso de los Diputados en Madrid, habríamos caminado aproximadamente unos 600 metros, un tamaño equivalente a la longitud de seis estadios de fútbol seguidos. Dicha extensión es también el diámetro del asteroide que sobrevolará nuestro planeta el próximo miércoles 19 de abril. El objeto rocoso 2014 JO25, el mayor cuerpo de este tipo que haya visitado la Tierra desde hace trece años, pasará a una distancia aproximada de 1,8 millones de kilómetros, lo que equivale a 4,6 veces la separación existente entre nuestro mundo y la Luna.

El asteroide JO25 fue descubierto hace tres años por el Mount Lemmon Survey. El diámetro de este objeto rocoso “potencialmente peligroso“, según los investigadores, fue determinado por la misión NEOWISE de la NASA. El paso de este cuerpo celeste será el más cercano que realice un asteroide de un tamaño de tales dimensiones, después de que el objeto 4179 Toutatis se aproximase a la Tierra en 2004, sin causar ningún daño. Las estimaciones realizadas apuntan que el asteroide que nos visita el próximo 19 de abril no volverá a acercarse tanto a nuestro planeta hasta el año 2500.

Aunque no viviremos para presenciar su próxima trayectoria, los científicos quieren aprovechar esta oportunidad para estudiar en detalle el viaje de JO25. Y es que los astrónomos conocen pocos detalles acerca de este asteroide, con la excepción de su diámetro estimado. Cuando pase cerca de la Tierra, el cuerpo rocoso sobrevolará nuestro planeta a una velocidad aproximada de 33 metros por segundo (unos 120 kilómetros por hora). Su trayectoria, que no supondrá ningún problema para la Tierra ya que no hay riesgo de colisión, será estudiada en detalle por el Instituto de Astrofísica de Canarias. El Radar del Sistema Solar de Goldstone y el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico también observarán el paso de JO25.

El tamaño, la proximidad y la velocidad del nuevo asteroide son un recordatorio de las decenas de objetos rocosos similares que sobrevuelan la Tierra casi a diario. Actualmente se considera que, mientras el 90% de los asteroides mayores que 1 kilómetro han sido detectados, solo el 30% de los objetos rocosos con un diámetro de 140 metros han sido detectados, y menos del 1% de los cuerpos de tamaño de 30 metros han sido observados. Los investigadores destacan que incluso los asteroides más pequeños pueden causar un “daño significativo” si cayeran en una ciudad.

Aunque no provocarían una extinción global, la caída de un cuerpo como JO25 sobre la Tierra podría provocar un terrible efecto a nivel local y regional, de ahí la importancia de estudiar y analizar en detalle su trayectoria. Según los investigadores, un asteroide de este tamaño no sobrevolará nuestro planeta hasta 2027, lo que convierte el paso de JO25 en un buen momento para comprender un poco mejor el comportamiento de estos objetos rocosos. Además, los aficionados a la astronomía que dispongan de un telescopio sencillo podrán observar su movimiento, ya que aparecerá en el cielo como un punto brillante que se desplaza rápidamente.

Vía: hypertextual