Xabi Alonso, uno de los chicos buenos del fútbol, tendrá que defenderse de las acusaciones relacionadas con un presunto delito fiscal, tal y como afirma el diario El Mundo. 

Como viene siendo habitual, las acusaciones están relacionadas con el cobro de derechos de imagen y unas cantidades presuntamente no declaradas entre los años 2010 y 2012. La Agencia Tributaria apunta que podría haber utilizado empresas en Miami y en Madeira para evadir capitales. Un método muy similar al que puso en práctica el defensa del FC Barcelona Javier Mascherano, quien entre 2011 y 2012 defraudó 1,5 millones de euros a Hacienda.

Casualidad, o no, ambos jugadores coincidieron en el Liverpool por dos temporadas, del 2007 al 2009. Mientras el argentino asumió la acusación y pagó las cantidades reclamadas, el futbolista del Bayern Munich, a través de las redes sociales, ha querido dejar claro que en todo momento ha “cumplido con sus obligaciones fiscales” y respetará cualquier “decisión de la justicia”.

Una vez finalizada su investigación patrimonial, la Agencia Tributaria ha interpuesto una denuncia ante la Fiscalía de Madrid, quien ya ha abierto una investigación penal. A partir de aquí, tienen seis meses para completar su investigación y decidir si interponer una querella o archivar el caso.