El Gobierno de Guatemala manifestó su preocupación por el anuncio de Estados Unidos de aplicar un impuesto del 3.5 % a las remesas. Ante ello, inició gestiones ante la Cámara de Representantes estadounidense para revertir la medida.

El presidente Bernardo Arévalo informó que su administración envió una carta a dicho organismo legislativo. En el documento, advirtió que el impuesto agravaría problemas sociales que su gobierno enfrenta.

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Arévalo señala impacto negativo en hogares y migración

Según Arévalo, la medida afectaría directamente la lucha contra la pobreza, el crimen organizado, el narcotráfico y la migración irregular. “El Gobierno de Guatemala entiende los esfuerzos de EE. UU. por promover el empleo local y aumentar la recaudación fiscal; sin embargo, gravar las remesas tendría un efecto negativo en los hogares, empresas y comunidades que expulsan migrantes”, señaló.

La carta también destaca que las remesas son un apoyo fundamental para millones de familias en Guatemala y que su reducción tendría consecuencias sociales profundas.

Delegación guatemalteca busca reducir impacto de gravámenes

El anuncio del impuesto coincide con la visita de una delegación oficial guatemalteca a Estados Unidos. En ella participan funcionarios del gobierno y al menos 12 representantes del sector privado, quienes buscan reducir el impacto de otras medidas arancelarias anunciadas por la administración Trump.

Los delegados esperan que las negociaciones ayuden a proteger las exportaciones guatemaltecas y evitar nuevos obstáculos al comercio bilateral.