El Gobierno de Guatemala, liderado por el presidente Bernardo Arévalo de León, presentó los cambios en la prisión antes conocida como “El Infiernito”, ubicada en Escuintla, al sur del país.

Rebautizada como “Renovación I”, esta cárcel ahora cuenta con medidas avanzadas de seguridad y está preparada para albergar aproximadamente a 250 reos de alta peligrosidad.

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“Las cárceles ya no serán los centros de crimen que fueron”, aseguró Arévalo durante el acto de entrega realizado por el Ministerio de Gobernación. La nueva prisión elimina los “privilegios” de los reclusos, quienes serán tratados por igual y estarán bajo un estricto control.

Nueva seguridad y condiciones en “Renovación I”

El Ministerio de Gobernación explicó que la nueva prisión contará con un circuito cerrado de cámaras y máquinas de rayos X para controlar todos los ingresos. Además, a diferencia de lo que ocurría antes, los guardias penitenciarios no convivirán con los reos y tendrán espacios seguros y dignos para realizar su trabajo.

Arévalo subrayó que esta renovación es parte de una “nueva época” en el sistema penitenciario, la cual transformará la administración de las cárceles en Guatemala.

Sobrepoblación en las cárceles de Guatemala

Actualmente, Guatemala alberga a unas 20,000 personas privadas de libertad, lo que representa un 300% de sobrepoblación en el sistema penitenciario. Con la inauguración de “Renovación I”, el Gobierno busca mejorar el manejo y seguridad en las cárceles del país.

Arévalo recorrió las instalaciones junto al ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, quien enfatizó que la prisión debe ser un lugar de control y no de “vacaciones” para los reos.