El presidente de Guatemala denunció este lunes que el Ministerio Público ha protegido judicialmente a algunos presuntos pandilleros sindicados de asesinar a nueve policías el pasado domingo.

“Es un insulto a los policías asesinados, a sus familias, al pueblo de Guatemala”, expuso el gobernante a través de sus canales oficiales.

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Arévalo de León puntualizó que el Ministerio Público, bajo el mando de la fiscal general Consuelo Porras, acusó solo por delitos menores a los presuntos responsables. Porras enfrenta sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por señalamientos de corrupción desde hace tres años.

“En lugar de perseguir con rigor a quienes asesinaron cobardemente a los agentes de la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público optó por protegerlos”, aseveró el mandatario. Añadió que la Fiscalía pidió ligarlos solo por portación de armas y drogas, e ignoró los delitos graves asociados a actos terroristas.

Los policías murieron el domingo en diversos puntos de la Ciudad de Guatemala. Presuntos pandilleros ejecutaron los ataques como represalia después de que las autoridades retomaron el control de tres prisiones tras motines registrados el sábado.

Reacción del MP y contexto del caso

Uno de los nueve detenidos, identificado como Harol Salguero, de 19 años, compareció este lunes ante un juez. La Fiscalía lo acusó únicamente por tenencia de armas y promoción de la drogadicción.

En respuesta, el Ministerio Público indicó en un comunicado que “el proceso penal se encuentra en sus primeras fases” y que ello “no lo exonera” de otros cargos.

La Policía Nacional Civil informó que al menos nueve presuntos sicarios ya fueron detenidos por su posible vínculo con los asesinatos.

Arévalo de León recordó que la fiscal general ha intentado por la vía judicial debilitar a su Gobierno. El mandatario ganó los comicios de 2023 con un discurso anticorrupción.

Debido a la ola de violencia, el presidente decretó estado de sitio la noche del domingo. La medida durará 30 días y permite arrestos sin orden judicial.