Conservadores de un rico y variado patrimonio cultural tangible, los pobladores de San Sebastián, municipio de Retalhuleu, expresan en los hilos a través de sus tejidos todo un legado ancestral.

Las artesanas y artesanos de esta comunidad, en su mayoría del grupo lingüístico k’iche, trabajan a diario las distintas expresiones culturales con gran arraigo a sus costumbres, a través de los cuales transmiten el conocimiento de la cultura popular, que se manifiesta en cada obra que llevan a cabo. Esta labor, la realizan de manera complementaria a las tareas del hogar tales como: tortear, limpiar la casa, cuidar de los pequeños y preparar los alimentos.

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La confección de los tejidos ceremoniales de San Sebastián que visten las mujeres de la comunidad es tarea exclusiva de don Lorenzo Toc, quien además de ser músico, marimbista y agricultor, es el único que los confecciona en el telar de pie, de origen hispánico.

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El traje maya de San Sebastián

Los trajes mayas tienen valor tanto de identidad como de origen ancestral y tienen contenido espiritual, simbólico y filosófico. La indumentaria es una expresión cultural de un determinado lugar, destacándose en Guatemala sus llamativos colores, formas y diseños zoomorfos, fitomorfos y antropomorfos, que constituyen un elemento de identidad en todos los pueblos mayas.

Su’t / paños

Los paños son lienzos cuadrados de diferentes tamaños. En promedio miden tres cuartas y media de ancho por tres cuartas de largo. Es decir, 75 cm. de ancho por 64 cm. de largo.  El paño de diario tiene diversidad de colores: amarillo, blanco, verde, azul, negro, rojo y anaranjado. En el paño ceremonial la urdimbre es de color morado y se teje con hilo de seda; este color es característico del paño ceremonial que las mujeres utilizan para asistir a casamientos, bautizos y cofradías. Después de una actividad ceremonial, se guardan bien dobladitos en cofres de madera o, a falta de uno, en cajas que pueden ser de madera o cartón.

Pera’j / Perrajes

Estas piezas como las anteriores, también son elaboradas en el telar de cintura por mujeres tanto jóvenes como adultas, ya que desde pequeñas las inician en la técnica del oficio del tejido. El valor de uso de esta prenda, principalmente es para cargar y cobijar al niño lactante sobre la espalda. De esa cuenta, la madre que lleva consigo a su hijo, no interrumpe sus labores domésticas ni desatiende la lactancia materna.

Xq’ab’ / Cintas

Estos componentes de los trajes de San Sebastián son bandas que miden 38 varas de longitud para una mujer adulta y entre 15 y 20 varas  para una niña. La cinta es una pieza que en otros lugares vendría a ser el tocoyal que las mujeres llevan alrededor de la cabeza, la cual enrollan desde la frente pasando por el cráneo y dan tantas vueltas como longitud tenga la cinta. Tienen de fondo un solo color, pero en la parte final, llevan una parte tejida más o menos de una vara con diferentes motivos y diferentes colores. En su diseño tienen unos pequeños adornos que cuelgan como borlas de los perrajes, pero en menor tamaño, puesto que el ancho de las cintas no sobrepasa los cinco centímetros. Son muy vistosas.

Uq / Cortes

Son piezas de tela que para el caso de los cortes de seda, son de 7 varas, y como se usa doble, al final queda de 3.5 yardas.  Los de hilo de algodón son de 8 varas porque son más delgados y se usan en la misma forma (doble). Las mujeres de San Sebastián tienen dos tipos de tejidos de corte: el de diario y el ceremonial. El de uso frecuente puede ser de diferentes colores y todos son jaspeados.  Los cortes de diario de los trajes de San Sebastián con diseño jaspeado (jaspe) proceden del municipio de Salcajá, Quetzaltenango, así como también de Totonicapán. El corte ceremonial es más vistoso, pues es elaborado con hilos de seda y solamente se viste en ocasiones especiales.

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