Los incendios forestales aumentaron notablemente en frecuencia y coste en los últimos 40 años, con una aceleración pronunciada desde 2015. La mayoría de fuegos afectaron el Mediterráneo y los biomas de coníferas templados.
Un estudio liderado por la Universidad de Tasmania (Australia) usó 44 años de datos (1980-2023) para analizar la distribución, tendencias y condiciones climáticas relacionadas con los incendios forestales más letales y costosos.
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Los desastres económicos aumentaron a partir de 2015, el 43% de los 200 eventos más dañinos se produjeron en la última década. Las catástrofes coincidieron con condiciones climáticas cada vez más extremas, en regiones vulnerables y pobladas.
Los resultados, basados en un análisis de datos globales de reaseguros e informes internacionales sobre desastres, revelan una tendencia preocupante. “La urgente necesidad de adaptarse a un mundo más propenso a los incendios”, destaca el artículo que publica “Science”.
En el periodo estudiado se produjeron fuegos forestales desastrosos en todo el mundo, los cuales, se concentraron en los biomas mediterráneos y de coníferas templadas. El riesgo de desastres fue mayor allí donde los incendios diarios de alta energía se cruzan con zonas ricas y pobladas.
Incremento en los incidentes mortales por siniestros
Los incidentes mortales relacionados con incendios forestales también han aumentado significativamente, triplicando su frecuencia desde 1980.
El equipo, formado también por la Universidad de California, EE.UU., indica que este incremento en los fuegos forestales se debe a una combinación de condiciones climáticas cada vez más intensas y a factores humanos como la expansión de la interfaz entre zonas silvestres y urbanas, los cambios en el uso del suelo y las políticas de extinción de incendios a largo plazo.
Aunque los biomas propensos a los incendios, como los bosques mediterráneos, los bosques templados de coníferas y los bosques boreales soportan una gran parte de los desastres, ahora también están surgiendo impactos significativos en otras regiones, en particular en los márgenes de las zonas urbanas prósperas.
La gestión de los incendios forestales y el modelo policial comparten el mismo vicio estructural: están diseñados para proteger el discurso politico, no para proteger a la gente ni evitar la tragedia. El bipartidismo ha convertido ambos sistemas en instrumentos políticos, no en… pic.twitter.com/FsFEaiRtnZ
— Policía S.XXI (@PoliciaSXXI) August 16, 2025