La cocina es un arte de los más alabados. El abanico de emociones que se experimenta al degustar una comida deliciosa solo puede aumentar si lo hacemos en compañía de alguien que apreciamos.

Curiosamente, el proceso de escoger un restaurante y un platillo suele traer ansiedad. Un sentimiento que se apacigua entre comensales y se multiplica en los fogones cuando la figura del crítico culinario aparece en las mesas. Una figura que ahora comparte esa misma ansiedad pues su labor estaría próxima a ser realizada por un robot.

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En la cocina mandarán los robots

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Cajeros, camareros, incluso ayudantes de cocina y lavaplatos han estado siendo sustituidos poco a poco por autómatas en una industria que posee uno de los más altos índices de rotación de personal. El estrés y la monotonía de trabajar en un restaurante pueden causar tal grado de insatisfacción, que hacen del oficio un verdadero infierno. Una experiencia que se ve reflejada al servir a los comensales.

En 2014 la sobreabundancia de restaurantes tailandeses sirviendo platillos de pésima calidad motivó al gobierno del país asiático a financiar el desarrollo de un robot que preservase la reputación de su cocina tradicional. E-delicious, el robot gourmet, detecta la calidad de un platillo en base a la proporción de los ingredientes. Siguiendo estrictos parámetros establecidos por las máximas autoridades. La fiabilidad y la imparcialidad de sus valoraciones pueden ser trasladadas a la gastronomía de otras culturas.

Las reseñas del crítico gourmet

Aunque un plato realizado apropiadamente es vital, las expectativas que podamos sentir en torno a la experiencia gastronómica y nuestros verdaderos deseos, difícilmente pueden ser replicadas por un robot. Esta es la razón por la cual apelamos a las reseñas que leemos en portales especializados.

La recomendación de alguien que ya vivió en carne propia la experiencia nos da la información y confianza necesarias al momento de querer escoger “el” lugar donde podamos cerrar ese trato de negocios, dar el siguiente paso en una relación o simplemente pasarla bien, disfrutando una excelente comida.

Si bien es cierto que los avances en robótica están desplazando a las personas en las labores más repetitivas e insatisfactorias; la capacidad de sentir emociones y crear empatía sigue siendo imposible de medir y replicar con circuitos y programas. Esto se refleja claramente al momento de dar una valoración a productos que físicamente no existen. El universo online es la clara prueba de ello.

Crítico Gourmet: La colaboración es la clave

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La casi infinita cantidad de portales web embotarían el cerebro de cualquiera que se ponga a buscar de sitio en sitio aquel que contenga el producto que mejor se adapte a nuestras necesidades y expectativas. Por tanto, las reseñas especializadas se han vuelto un elemento invaluable tanto para el producto como a para quien está destinado a usarlo. Es en la experiencia del usuario y su satisfacción donde se inclina el éxito en internet.

Saber si las 1 mil 504 páginas de esa novela de terror justificarán esas horas de desvelo, se puede lograr si investigamos el título en los portales literarios. Lo mismo sucede al buscar cuál es el mejor título entre las más de 10 mil reseñas de juegos de casino y slots online o las innumerables opciones de juegos de navegador gratuitos que abundan en el ancho océano digital.

Los 5-10 minutos que dediquemos a ver si ese juego o libro valen nuestro tiempo, nos permitirá sacarle el máximo provecho a los breves instantes de paz que nos dejan esos empleos de poco lustre y sin aparente fin.

Esto nos indica que la relación laboral entre humanos y robots no debería ser vista como una amenaza. Los robots son el relevo generacional de la revolución industrial. Una era donde los avances tecnológicos permitieron crear máquinas capaces de realizar las labores de docenas de hombres y mujeres; razón por la cual también fueron duramente acusadas de quitar empleos.

Los empleos no desaparecieron

Los roles se redefinieron y obligaron a una mayor profesionalización de los trabajadores mejorando la eficiencia de las labores, la calidad en los productos finales y creando más puestos de trabajo según las nuevas necesidades. Se estima que por cada puesto ocupado por un robot, dos más serán abiertos para las personas; demostrando cuánto pueden mejorarse nuestras vidas con su apoyo.

Así pues, remitiéndonos a los críticos gourmet referidos en este artículo, y prescindir o no de ellos en el negocio; se podría concluir que e-delicious se convertirá en su más fiel compañero de trabajo. Mientras el pequeño robot se asegura de que el plato cumpla con el más alto estándar, el crítico gourmet podrá centrarse en reseñar ese lado humano que hace de cada bocado el mejor que hayamos probado.