Los restos de una lujosa villa romana han emergido de las aguas del lago Fusaro, cerca de Nápoles, debido a un fenómeno geológico que eleva el nivel del suelo en la zona.

El alcalde de Bacoli, Josi Gerardo Della Ragione, confirmó el hallazgo y expresó su emoción en redes sociales. “¡Estaban bajo el agua! Se han descubierto muros y estancias de época romana en el lago Fusaro. Probablemente, pertenecían a una villa de lujo”, indicó.

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Bacoli forma parte de los Campos Flégreos, una caldera volcánica activa donde el bradisismo afecta el nivel del suelo. En los últimos años, el terreno ha subido 138 centímetros, con un incremento de 20 centímetros solo en 2024, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.

Este fenómeno ha generado terremotos constantes, lo que obligó a las autoridades a diseñar planes de evacuación. Sin embargo, también ha permitido la exposición de estructuras antiguas antes ocultas bajo el agua.

Historia y vestigios romanos en el área

El lago Fusaro se originó cuando una franja de tierra lo separó del mar Mediterráneo y del Golfo de Nápoles. Los nuevos restos arqueológicos, visibles en imágenes aéreas, parecen formar parte de los cimientos de una edificación romana, con algunas secciones aún sumergidas.

El hallazgo ocurrió cerca de las Grutas del Agua, un conjunto de cisternas termales de la época imperial, lo que sugiere que la villa incluía termas privadas. Ahora, expertos de la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Nápoles analizarán las estructuras para determinar su origen y función.

La región fue colonizada por griegos en el siglo VIII a.C., quienes la llamaron “campos ardientes” debido a su actividad volcánica. Posteriormente, los romanos convirtieron la cercana Baia en un lujoso destino para la aristocracia y los emperadores.

El destino de las antiguas ciudades romanas

Los efectos del bradisismo han afectado estas ciudades desde hace siglos. Mientras que la villa descubierta emergió debido al ascenso del suelo, otras estructuras de Baia quedaron sumergidas en el pasado. Hoy en día, mosaicos y estatuas pueden verse bajo el agua en una zona arqueológica submarina.

Además, a poca distancia en el Golfo de Nápoles, se encuentran las ruinas de Pompeya y Herculano, destruidas por la erupción del Vesubio en el 79 d.C.. Aunque el volcán está inactivo, los movimientos sísmicos en los Campos Flégreos han generado preocupación entre los residentes y las autoridades.

El hallazgo de esta villa romana añade una nueva pieza a la historia de la antigua Roma y su estrecha relación con la actividad volcánica de la región.