El Departamento de Estado de los Estados Unidos (EE. UU.) anuncia sanciones y la restricción de visa a casi 300 ciudadanos guatemaltecos, incluidos más de 100 miembros del Congreso. La medida impuesta es por “por socavar la democracia y el Estado de derecho”, señala el comunicado oficial.

La cancelación de visa también incluye a representantes del sector privado y de los miembros de su familia, pero anuncian que esta medida continuará.

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“Estamos tomando medidas para imponer restricciones de visa a casi 300 ciudadanos guatemaltecos, incluidos más de 100 miembros del Congreso guatemalteco. Así como a representantes del sector privado y sus miembros de su familia, por socavar la democracia y el Estado de derecho”, detalla el anuncio.

Lo que resalta la decisión del gobierno estadounidense son los términos que utiliza, pues condena “enérgicamente” las actuales acciones “antidemocráticas” del Ministerio Público (MP), y otros actores “malignos”, que socavan el Estado de derecho en el país.

“Más recientemente, el anuncio por parte del Ministerio Público de órdenes de arresto contra trabajadores electorales y representantes de partidos. Su solicitud de retirar la inmunidad del presidente electo Arévalo y sus intentos de anular los resultados electorales”, señala.

Además de las visas, EE. UU. cuestiona al MP

Y es que EE. UU. considera que las medidas del MP constituyen evidencia de su clara intención de deslegitimar las elecciones libres y justas de Guatemala. Pero que, además, buscan impedir la transición pacífica del poder. “Estas acciones son claramente inconsistentes con la Carta Democrática Interamericana”, agrega.

En el comunicado también se recuerdan otras acciones del MP, consideradas “antidemocráticas”, como el levantamiento de la inmunidad a los magistrados del TSE. Además, la intimidación contra manifestantes pacíficos, así como el operativo en instalaciones electorales.

“Las acciones de hoy refuerzan medidas anteriores del gobierno de Estados Unidos para promover la rendición de cuentas de actores corruptos y antidemocráticos en Guatemala. Y apoyar la voluntad del pueblo guatemalteco. El pueblo guatemalteco ha hablado. Sus voces deben ser respetadas”, concluye.