Dos goles en un margen de apenas cuatro minutos, del 76 al 80, con el empate de Yeray Álvarez y el 2-1 de Nico Williams, ambos con origen en saques de esquina, firmaron la remontada y la clasificación del Athletic Club para la final de la Supercopa de España del próximo domingo contra el Real Madrid en el estadio Rey Fahd de Riad, en la que no estará un Atlético de Madrid decepcionante y doblegado (1-2).

Ni siquiera la ventaja en el marcador, con el tanto en propia puerta de Unai Simón a la hora de partido, fue un impulso suficiente para el conjunto de Diego Simeone, que solo ha ganado seis de sus últimos 18 partidos oficiales. En los instantes finales, a Giménez lo expulsaron por una temeraria entrada.