Las autoridades de seguridad de El Salvador impusieron este jueves una cuarentena “absoluta” y “rígida” en todo el país para tratar de frenar los contagios del COVID-19, y evitar el colapso de su sistema sanitario, de acuerdo con el Gobierno.

Esta cuarentena se instala el mismo día que entra en vigor una ley aprobada por el Congreso que autoriza al Ejecutivo a detener y confinar en “centros de contención” a las personas que supuestamente violen la cuarentena domiciliar.

Lee también: El Salvador sella las celdas de 16 mil pandilleros ante el repunte de la violencia

“Con todos sus defectos, con todas sus imperfecciones, con las molestias que genere, con los ataques que le hagan… …en esta cuarentena nos jugamos el futuro de nuestro país y la salud y las vidas de nuestras familias”, señaló el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en sus redes sociales.

El mandatario advirtió desde el pasado 3 de mayo que el país se encuentra en la “etapa de máximo contagio comunitario”.

Y reflexionó que iba “en camino al colapso de nuestro sistema de salud”, si no se tomaban otras acciones.

El Salvador se encuentra en cuarentena domiciliar obligatoria desde el 21 de marzo pasado.

El Salvador y Guatemala con medidas similares

La principal medida para evitar la movilidad de los ciudadanos, incluso de los que tienen autorización para salir por el tipo de trabajo que desempeñan, es la prohibición de la circulación del transporte público por quince días.

En las calles se intensificaron los controles de los cuerpos de seguridad. Y se observa una considerable disminución de las personas transitando a pie, según constató Efe.

De igual forma, el sistema de transporte público se detuvo y únicamente circulan los vehículos personales de los trabajadores autorizados.

Así como los contratados para transportar personal y los estatales que mueven al personal de Salud.

Otra de las medidas establecidas por el Gobierno es la prohibición para desplazarse entre los diferentes municipios.

A excepción de las personas autorizadas para circular y que trabajan en actividades relacionadas con la salud, agricultura, distribución de alimentos, entre otras.

Entre las industrias que tienen prohibida sus actividades hasta el próximo 21 de mayo se encuentran la de bebidas alcohólicas, carbonatadas, frituras y cadenas de panaderías.

Por otra parte, asigna a los ciudadanos dos días a la semana para que puedan salir a comprar alimento y medicamentos de acuerdo con la terminación de su número de identidad.

“No estamos pensado en la economía, estamos pensando en la salud”

La jefa del Gabinete de Gobierno, Carolina Recinos, advirtió que será una “cuarentena rígida, disciplinada” y “absoluta” hasta el 21 de mayo.

El secretario jurídico del Gobierno, Conan Castro, añadió que “esto es como una guerra” y que “no estamos pensando en la economía, estamos pensando en la salud”.

El Salvador registró este miércoles su decimoquinta muerte a causa del COVID-19, mientras que los contagios se elevaron un 9,8 %, hasta los 695 casos, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud.

EntreCultura 162

Publicidad

Nacional

Ciudades