Cada año se repiten imágenes de desbordamiento de ríos, deslaves, carreteras, puentes y casas colapsadas. Las familias afectadas salvan lo que pueden con apenas apoyo de sus autoridades.

Del 1 al 9 de noviembre, el informe general de la Cordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) a nivel nacional dio esta cifras de daños por las lluvias: 15 mil 911 personas en riesgo; 4 millones 368 mil 452 afectadas; 13 mil 336 damnificadas, 31 mil 919 fueron evacuadas; 67 mil 025 atendidas; 1 mil 256 albergadas.

 

También reportaron 13 personas desaparecidas, cinco heridas y 65 fallecidas.

En cuanto a daños de viviendas e infraestructura se registraron 1 mil 407 casas en riesgo; resultaron afectados en su estructura 56 puentes, 39 escuelas y 428 carreteras. Destruidos 16 puentes y cinco escuelas.

“No es la primera vez”, se lee en una nota publicada en Ojoconmipisto el 10 de octubre de 2022. En 2020 el paso de Eta e Iota también los puso en esa posición: 28 de cada 100 familias dependientes de la agricultura en Guatemala con pérdidas residían en estos departamentos. Los daños a sus cosechas ascendieron a “Q350 millones 272 mil 99 en total”.

Este es del caudal del río Pueblo Viejo sobre el tramo del municipio de Panzós, Alta Verapaz. (Foto: Conred)

Recuento de daños

La Conred resgistró a Alta Verapaz e Izabal como los departamentos más dañados; 48 mil 531 personas afectadas y 101 mil 070, respectivamente.

La aldea Balbatzul de Cobán fue la comunidad más lastimada, con 175 familias afectadas hasta el 7 de noviembre. No cuentan con albergue en el lugar. Según indicaron los vecinos, cada año, desde el paso de las tormentas Eta e Iota, se inunda la ruta principal por el desbordamiento de sumideros o nacimientos de agua cercanos.

También hubo inundaciones por el Río Chixoy a la altura del tramo Copalá- Nimlajacoc carretera que comunica a más de 10 comunidades en Alta Verapaz, el tránsito quedó interrumpido. Se reportó hundimientos en Chinajacoc, ruta principal que comunica a Cobán e Ixcán, Quiché. También la ruta de salida de la comunidad Sajab II quedó sin paso vehicular e incomunicado.

El río Copón, en la Zona Reina Uspantán, Quiché, obligó a familias enteras a abandonar su hogar. En San Lorenzo II, Cobán, aún esperan ayuda por el desborde del río Uchté que destrozó casas.

Cobán – Chisec

Para el 7 de noviembre la carretera principal Cobán – Chisec ya estaba inundada. Otras comunidades afectadas fueron: Valle Candelaria 1 y 3 donde los pobladores indicaron no tener ninguna esperanza por parte de las autoridades, sobrellevando la situación con sus propios medios.

Aldea Cubil de Cobán también reportó inundaciones. En el Barrio Nuevo Fray Bartolomé de las Casas se desbordó el río Chajmaic Cajbón, y el río Zarco en comunidades de Santa María Panzós. Barrios como el Zapote en Chisec y San Agustín en San Juan Chamelco, inundados, y en Panzós se desbordaron los ríos Polochic y Jocochiquin. El caserío Chitem en Lanquín, afectó casas por deslizamientos.

En el área urbana de Cobán, Residenciales Imperial fue afectado como cada año. De nuevo los vecinos sacaron sus pertenencias para limpiar el lodazal que a su paso les dejó la crecida del río Cahabón.

Ojoconmipisto intentó localizar a la gobernadora departamental y a su vocera para obtener más información sobre las acciones de respuesta y apoyo en Alta Verapaz, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta. [Por Yeimi Juárez. Vía Ojoconmipisto]