Estados Unidos calificó este martes como un “paso atrás” para la democracia, la reelección de Consuelo Porras como fiscal general de Guatemala, a la vez que anunció la prohibición de entrada en el país de su familia por su implicación en actos de corrupción.

Así lo indicó el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, al comentar la decisión del lunes del presidente, Alejandro Giammattei.

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“La reelección de Porras es un paso atrás para la democracia en Guatemala”, remarcó el funcionario estadounidense en rueda de prensa.

Como consecuencia, el Departamento de Estado anunció la prohibición de entrada en el país de Porras; además de su esposo, Gilberto de Jesús Porres de Paz, y su “familia inmediata”.

Price subrayó que como fiscal general, Porras “obstruyó y socavó en repetidas ocasiones las investigaciones anticorrupción en Guatemala; esto para proteger a sus aliados políticos y ganar favor político indebido”.

Asimismo, señaló que “el patrón de obstrucción de Porras incluye, según consta, ordenar a fiscales del Ministerio Público de Guatemala ignorar casos con base en consideraciones políticas, y despedir a fiscales que investigan casos que involucran actos de corrupción”.

Operadores exiliados

Al menos 15 operadores de justicia guatemaltecos, entre exfiscales anticorrupción y jueces de alto impacto, se encuentran exiliados por la presunta persecución judicial por parte de Porras, según han denunciado públicamente desde el exterior.

Porras cumplirá un segundo período de cuatro años (2022-2026) después del iniciado en 2018, cuando fue elegida para el cargo por el presidente en aquel momento, Jimmy Morales (2016-2020).