La red criminal liderada por Ruth “N” ha vuelto a ser desarticulada por las autoridades de la DEIC, esta vez en un operativo en la zona 1 de Quetzaltenango. Con 35 años de edad, Ruth enfrenta cargos por estafa propia, según una orden de captura emitida por un juzgado de Malacatán, San Marcos, con fecha 24 de enero del presente año.

Este nuevo arresto no es un hecho aislado en la vida delictiva de Ruth. Apenas el 12 de enero, la detuvieron en la zona 7 de Quetzaltenango, también por el mismo delito, y la requería un juzgado de Baja Verapaz. Su reincidencia en el crimen revela la persistencia de una figura que ha desafiado repetidamente a la justicia.

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Ruth no opera sola; forma parte de una organización criminal especializada en estafas que ha causado estragos entre la población. Su modus operandi es astuto y seductor: ofrece oportunidades de inversión en propiedades con promesas de rendimientos rápidos y sustanciales. Aprovechando la ingenuidad de sus víctimas, logra convencerlas para que entreguen sumas significativas de dinero en efectivo, que van desde Q. 20,000 hasta Q. 1,000,000.

Sin embargo, una vez que el dinero cambia de manos, Ruth y su banda desaparecen sin dejar rastro, dejando a sus víctimas en la ruina y la desesperación. Su capacidad para evadir la justicia y reincidir en sus delitos resalta la urgente necesidad de una respuesta más contundente por parte de las autoridades para combatir la proliferación de este tipo de crimen organizado.

Criminalidad en Quetzaltenango

Este nuevo golpe a la banda de estafadores liderada por Ruth “N” es un paso adelante en la lucha contra la criminalidad en Quetzaltenango y sus alrededores. Sin embargo, también es un recordatorio de la persistente amenaza que representan las redes criminales que operan con impunidad en la sociedad. Las autoridades continúan instando a la población a permanecer vigilante y a denunciar cualquier actividad sospechosa para prevenir futuros casos de estafa y proteger a los ciudadanos de la explotación por parte de estos delincuentes.