Francia impone la presentación del certificado sanitario a todos los que quieran acceder a los cines, teatros y museos. Así como a cualquier evento cultural o espectáculo deportivo o de otro tipo, que reúna a más de 50 personas.

Esta medida es una etapa en la extensión del certificado sanitario en Francia a partir de comienzos de agosto a muchos otros actos corrientes de la vida social. Por lo que esta tarde, 21 de julio, se inicia el debate parlamentario de un proyecto de ley del Gobierno de Emmanuel Macron. Se espera la adopción definitiva del texto por un procedimiento de urgencia antes del fin de semana.

Lee también: Autoridades de Francia recomiendan la tercera dosis solo a vulnerables

El certificado sanitario presupone haber terminado la pauta de vacunación, haber superado el COVID-19 en los últimos seis meses o disponer de un test negativo de menos de 48 horas.

En los eventos culturales y en los espectáculos en los que se requiere el certificado sanitario, dejará de ser imprescindible llevar mascarilla. Aunque estos se desarrollen en un espacio cerrado.

El ministro de Sanidad, Olivier Véran, anunció el martes, 20 de julio, el fin de esa obligación. La cual choca con las recomendaciones de algunos de los científicos que aconsejan al Ejecutivo. Esto, además, sorprende en un momento en que se está disparando en Francia el número de contagios. Por lo que ya se considera oficialmente la cuarta ola epidémica.

En las últimas 24 horas se registraron 18 mil 181 nuevos casos, cuando una semana antes eran menos de 7 mil. Este es un nivel que no se alcanzaba desde mediados de mayo.

Certificado sanitario en Francia

El fin de la mascarilla obligatoria en estos lugares podrá quedar en suspenso si en un departamento el prefecto, delegado del Gobierno, lo considera justificado por las condiciones epidémicas locales.

Una vez que se adopte el proyecto de ley, el certificado sanitario será imperativo el mes próximo para tomar algo en un bar o en un restaurante. Así como para entrar en los grandes centros comerciales o en un hospital o residencia de ancianos como visitante.

También para utilizar los transportes públicos de larga distancia, tales como aviones, trenes, autocares y barcos.

El certificado se exigirá igualmente a los turistas extranjeros en Francia. Sin embargo, para la población local, quedarán exentos los menores de 18 años hasta finales de agosto. Pues este es un grupo de población que ha tenido poca oportunidad de vacunarse contra el COVID-19 hasta ahora.

El presidente francés reunió a los miembros de su Gobierno directamente implicados en la gestión de la pandemia en un nuevo Consejo de Defensa sobre cuestiones sanitarias del que podrían salir nuevos anuncios ante la irrupción de la nueva ola.

EntreCultura 162

Publicidad

Nacional

Ciudades