El presidente Alejandro Giammattei y el vicepresidente Guillermo Castillo no coinciden sobre la integración de la Corte de Constitucionalidad. A decir de Giammattei la corte está desintegrada, pero para Castillo no la está.

La situación de la Corte de Constitucionalidad es complicada por el reciente fallecimiento de Bonerge Mejía y por la enfermedad que atraviesa el magistrado Neftaly Aldana. Hay un grupo que señala que la Corte de Constitucionalidad está desintegrada y que por lo tanto no pueden conocer alguna acción.

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El presidente Alejandro Giammattei es uno de los que apoya la idea de que la corte está desintegrada. Hizo un llamado al Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala -CANG- a elegir al sucesor de Bonerge Mejía.

“La Corte prácticamente está desintegrada, se queda con dos titulares menos, los suplentes de parte de la Corte Suprema de Justicia no existen.  Ahora el único llamado que podemos hacer es a respetar la constitucionalidad y hacer un llamado a la CC para que proceda a convocar”, dijo el mandatario.

Para el vicepresidente Guillermo Castillo la Corte de Constitucionalidad no está desintegrada porque existen los magistrados suplentes. Castillo, quien es abogado y exmagistrado de Corte de Apelaciones, aseguró que dicha situación se solucionará pronto.

“La situación del Magistrado Neftaly Aldana debe resolverse y estoy seguro que la Corte de Constitucionalidad lo atenderá en el marco de la ley. No obstante, la CC no está desintegrada pues tiene a los Magistrados suficientes que van a analizar su expediente”, recalcó Castillo.

Enfrentamiento entre el binomio presidencial

El presidente Alejandro Giammattei y el vicepresidente Guillermo Castillo se encuentran en un enfrentamiento por las reuniones del gabinete de Gobierno. La pugna inició por la filtración de un chat en el que ambos intercambian mensajes.

En el chat se lee que el presidente Alejando Giammattei convocó a una reunión del consejo de ministros a finales de septiembre. El vicepresidente Castillo le responde que se desliga de esa reunión bajo el argumento de que el mandatario debía estar en recuperación por estar contagiado de coronavirus y delegar las funciones en él.