El presidente Bernardo Arévalo anunció que Guatemala está lista para recibir semanalmente a unos 150 menores de edad no acompañados procedentes de Estados Unidos. La decisión llega tras el fallo de una jueza que bloqueó las deportaciones de cientos de niños guatemaltecos.

Declaraciones de Arévalo

Todo niño no acompañado que esté en condición de regresar voluntariamente o por orden de juez será recibido en Guatemala”, afirmó Arévalo en conferencia de prensa. Explicó que el proceso legal en EE.UU. está fuera de su control, pero el país puede reubicar a los menores con base en la identificación de familiares.

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El mandatario precisó que Guatemala tiene capacidad para atender 150 niños cada semana. Sin embargo, aclaró que la decisión sobre el número y ritmo de retornos corresponde al Gobierno estadounidense.

Bloqueo temporal de las deportaciones

La medida se produce después del regreso del canciller Carlos Martínez y el embajador Hugo Beteta, quienes visitaron centros de detención en EE.UU. y expresaron su preocupación por la situación.

El domingo, una jueza federal ordenó al Ejecutivo de Donald Trump suspender las deportaciones por dos semanas. La magistrada consideró que los menores tenían casos pendientes en tribunales de inmigración. Incluso, algunos ya estaban embarcados en aviones rumbo a Guatemala, indicó el Departamento de Justicia.

Contexto y cifras

Los menores afectados tienen entre 10 y 16 años. Según organizaciones como el Centro Nacional de Derecho Migratorio, la Administración Trump violó el debido proceso e ignoró protecciones especiales.

Datos de la Oficina de la Administración para Niños y Familias señalan que, en julio pasado, Estados Unidos tenía bajo custodia a 2,198 menores no acompañados. Aunque no se detallaron nacionalidades, la mayoría son originarios de Guatemala, Honduras y El Salvador, de acuerdo con la ONG Save The Children.

Retos legales y humanitarios

La repatriación enfrenta además el reto del Acuerdo Flores, vigente desde 1997. Este pacto establece que los menores indocumentados no pueden permanecer en detención más de 20 días y deben recibir seguridad y bienestar garantizados.

En este marco, el Gobierno de Guatemala aseguró que trabajará para facilitar un retorno seguro y humano, en coordinación con instituciones nacionales e internacionales.