Guatemala redujo en un 50 % los homicidios y en 32 % las extorsiones desde que entró en vigor el estado de sitio el pasado 18 de enero. La medida se decretó tras un ataque atribuido a pandilleros que dejó 11 policías fallecidos.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, afirmó que la estrategia ha generado mayor tranquilidad. Comparó las cifras con el mismo período del año pasado. El estado de sitio finalizará el 18 de febrero.
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Desde el 18 de enero, las autoridades registraron 95 homicidios menos. Las denuncias por extorsión también disminuyeron de forma significativa.
Durante este período, las fuerzas de seguridad ejecutaron 3,548 operativos. Como resultado, capturaron a casi 3,000 personas.
En la conferencia de prensa #LaRondaGT, el presidente @BArevalodeLeon destacó el trabajo realizado por las fuerzas de seguridad durante el #EstadoDeSitio en el país, para contener la delincuencia. En la comparecencia le acompañó el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda. pic.twitter.com/2gHXJ27CdT
— MinGob (@mingobguate) February 11, 2026
Resultados operativos
Entre los detenidos figuran 78 pandilleros, considerados terroristas en Guatemala. También arrestaron a 100 extorsionistas y a seis personas requeridas en extradición por Estados Unidos por narcotráfico.
Las autoridades desactivaron además 15 cámaras clandestinas que grupos criminales utilizaban en un sector de la Ciudad de Guatemala.
El presidente Bernardo Arévalo señaló que la medida permitió cortar la comunicación entre reos y sus cómplices en el exterior. Según explicó, esto debilitó estructuras de alta peligrosidad.
El éxito se demuestra en operativos ejecutados de manera quirúrgica para no interferir con la normalidad de los ciudadanos, expresó el mandatario.
— MinGob (@mingobguate) February 11, 2026
Origen de la medida
El Gobierno decretó el estado de sitio tras revueltas simultáneas en tres cárceles. La pandilla Barrio 18 lideró esos disturbios el 17 de enero.
Un día después, se registraron ataques contra fuerzas de seguridad. Estos hechos dejaron 11 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) fallecidos. Las agresiones ocurrieron como represalia por los operativos para retomar el control de los penales.