Un hondureño de 42 años murió en Nueva York mientras estaba detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Hasta la fecha,  se ha registrado la muerte de 17 migrantes  bajo custodia de esta agencia en este año fiscal, el máximo de los últimos cinco años.

El ICE reportó la muerte de Santos Reyes Banegas en el Centro Correccional del Condado de Nassau en East Meadow, al este de la ciudad de Nueva York. El organismo presumió en un comunicado que un fallo al hígado, por exceso de alcohol, causó la muerte del hombre.

Por un supuesto fallo al hígado “complicado por alcoholismo”, según la causa preliminar que reportó el organismo en un comunicado.

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Reyes Banegas murió el 18 de septiembre, apenas dieciocho horas después de llegar al centro de detención. Donde “por protocolo pasó por una revisión médica” que lo declaró admisible el día anterior, aseguró la agencia gubernamental.

Sin embargo, las autoridades aclaran que la causa oficial de muerte aún está bajo investigación. Además, indican que lo hallaron inconsciente en su unidad de detención.

El organismo aseguró que el hondureño, “quien entró ilegalmente a Estados Unidos cuatro veces, admitió un historial de abuso de alcohol”.

La última vez que el centroamericano entró a Estados Unidos, fue el 17 de septiembre en Long Islan cuando fue arrestado y se realizaron los procesos de deportación. El hondureño ya había sido deportado en 2004, 2005 y 2019.

Crece el registro de muerte de migrantes

El caso de Reyes Banegas se sumó a las dieciséis muertes de migrantes ya contabilizadas de forma oficial por el ICE en lo que va del año. Los fallecimientos superan los doce registrados durante todo el año fiscal anterior.

Esta es la mayor cifra desde 2021 y la segunda más alta desde que comenzaron los registros. En el 2020, durante la pandemia se contabilizaron veintiún decesos.

La más reciente muerte reconocida por el ICE es la de Lorenzo Antonio Batres, un mexicano de 32 años, que falleció el 31 de agosto en un hospital, tras su detención en el Complejo Correccional de Arizona Central en la ciudad de Florencia.