El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) confirmó que los cuerpos localizados en el barranco del asentamiento Luz de Cristo, Villa Lobos 2, zona 12 de Villa Nueva, pertenecen a Nelson Steven Villatoro y Joselin Paola Chacón, la pareja de payasitos Charquito y Chispita que habían desaparecido el pasado 9 de mayo por ese sector.

El INACIF informó que ambos murieron por asfixia por estrangulamiento. Que identificaron por lofoscopia y se les realizó protocolo de Minnesota para determinar si fueron víctimas de tratos crueles, inhumanos o degradantes. Los detalles de la investigación forense serán trasladados al Ministerio Público.

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Encuentran los cuerpos de los payasitos

En horas de la noche de este jueves, elementos de Bomberos Voluntarios ubicaron enterrados dos cuerpos en estado de putrefacción en un barranco de dicho asentamiento. De acuerdo a la información preliminar, se dio aviso a los cuerpos de socorro de la posibilidad de que en el sitio se encontraban dos personas abandonadas, por lo que procedieron a realizar excavaciones en el sitio.

Durante las excavaciones, los bomberos ubicaron los documentos personales de identificación de los dos desaparecidos. Por lo que se cree que los cuerpos encontrados pertenecían a estos.

El supuesto móvil del crimen

Extraoficialmente, se conoce que Villatoro estuvo preso sindicado de robo. Por lo que su esposa lo iba a visitar a la cárcel, incluso hacía shows para los reos. Sin embargo, Chacón conoció a otro reo con el que mantenía una relación sentimental.

No obstante, su esposo sale de prisión, por lo que su esposa ya no tenía excusa para visitar al otro reo. Pero, el reo con quien mantuvo una relación sentimental salió de la cárcel y en venganza por ya no visitarlo, solo salió a buscarlos. Esta persona sería la supuesta responsable de darle muerte a la pareja de payasitos que dejan a tres niños en la orfandad.

Desaparecen

Villatoro y Chacón, salieron el 9 de mayo de su residencia en Amatitlán para cumplir con una función especial por el día de la madre en la cárcel del Infiernito en Escuintla, al salir los contrataron para otro evento, el cual sería en horas de la noche, en la zona 12 de Villa Nueva. Sin embargo, desde ese momento se perdió contacto con ambos.

Durante semanas las familias de ambos payasitos realizaron una intensa búsqueda sin que se tuviera alguna respuesta positiva de su aparición.

En el proceso de búsqueda, se encontraron al menos 10 personas más fallecidas con señales de violencia, sobre quienes sus circunstancias de muerte se mantienen bajo investigación.