Este martes 3 de febrero, una emergencia de grandes proporciones sacudió la periferia de la ciudad altense. Un incendio devoró gran parte del predio de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Quetzaltenango. El siniestro se extendió por varias horas. Provocó la pérdida total de múltiples motocicletas y automóviles bajo resguardo municipal tras haber sido consignados.

La magnitud del fuego requirió una respuesta masiva de los cuerpos de socorro. Durante más de tres horas, elementos de los Bomberos Voluntarios de Quetzaltenango trabajaron junto a compañías de municipios cercanos y brigadas de los Bomberos Municipales. Los equipos combatieron las llamas para evitar que el incendio alcanzara zonas cercanas. A pesar del esfuerzo coordinado, el daño material en el inventario de vehículos depositados es considerado cuantioso.

Hermetismo institucional y reclamos ciudadanos

El desastre también ha estado marcado por el hermetismo institucional. Hasta el cierre de esta nota, la Municipalidad de Quetzaltenango no ha emitido un informe oficial sobre la cantidad exacta de vehículos siniestrados. Según reportes de medios locales, la oficina de Comunicación Social mantiene una política de restricción informativa desde hace varios meses. Esta tendencia se intensificó durante la crisis.

La falta de información ha generado indignación entre los propietarios afectados. Varios ciudadanos se han concentrado en las cercanías del predio en busca de respuestas. Sin embargo, la autoridad municipal no ha brindado detalles públicos sobre lo ocurrido.

Ante la ausencia de claridad oficial, peritos del Ministerio Público (MP) se desplegaron en el área para iniciar las diligencias correspondientes. El ente investigador busca verificar los daños totales y establecer un censo de los bienes destruidos. También pretende determinar si el origen del fuego fue accidental o producto de una acción criminal. El caso permanece bajo investigación, mientras los ciudadanos afectados exigen una rendición de cuentas inmediata por la seguridad de sus propiedades bajo custodia municipal.