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La cirugía para reducción de mamas puede aliviar el dolor de espalda y cuello

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ESTIMADA MAYO CLINIC:

¿Sería peligroso hacerle la cirugía para reducción de mamas a mi hija de 16 años?  Desde hace años, sufre de dolor del cuello y no quiere esperar más tiempo para operarse.

RESPUESTA:

La cirugía para reducción de las mamas es un procedimiento seguro y eficaz para aliviar el dolor del cuello y la espalda, así como otros problemas de los senos muy grandes. En la mayoría de los casos, se recomienda que las adolescentes esperen hasta terminar su desarrollo para someterse a la reducción de las mamas.

Sin embargo, cuando los síntomas hacen difícil realizar las actividades cotidianas o interfieren con la calidad de vida, se puede proseguir con la reducción de las mamas, aunque no haya terminado el desarrollo. En ese caso y si los senos todavía no han terminado de desarrollarse, existe la posibilidad de requerir una segunda operación más adelante.

Igual que con toda cirugía, la reducción de las mamas conlleva algunos riesgos; pero si su hija está en manos de un cirujano acreditado y con experiencia, esos riesgos son bajos.

La cirugía para la reducción de las mamas consiste en extraer de las mamas el exceso de tejido y piel. La técnica específica que se emplea en la cirugía puede variar un poco. Por lo general, el cirujano hace una incisión alrededor de la areola (la parte oscura que rodea el pezón) y luego baja por el seno. Después, retira el exceso de tejido mamario, de grasa y de piel para reducir el tamaño del seno.

En condiciones normales, no se separa el pezón ni la areola para mantenerlos conectados a provisión sanguínea y conservar la sensibilidad en el pezón después de la cirugía; pero en ciertos casos raros, puede ser necesario extraer el pezón y la areola para luego reconectarlos más alto en el seno, como injertos de piel. En esos casos, el pezón queda entumecido después de la cirugía.

A fin de que su hija pueda ser apta para la cirugía de reducción de las mamas, debe gozar de buena salud y ser capaz de tolerar la anestesia. Además, necesita tener suficiente tejido mamario restante después del procedimiento para que sea posible moldearlo nuevamente en un seno de menor tamaño que coincida con su peso y estructura corporal.

La cirugía para reducción de las mamas suele aliviar el dolor crónico de la espalda, los espasmos musculares del cuello y el dolor del hombro provocado por los senos grandes. Otras ventajas generales son: mejor postura, mejor apariencia de los senos y menos irritación en la piel debajo de los senos. La cirugía también puede ayudar a la autoimagen de su hija y permitirle sentirse más cómoda al participar en actividades físicas.

En general, los riesgos principales de la cirugía para reducción de las mamas son los mismos que los de cualquier otra cirugía, o sea, de infección, sangrado y coágulos sanguíneos. Existe también la posibilidad de sentir entumecimiento en los pezones y las areolas después de la cirugía. Además, es importante que su hija esté consciente que tendrá cicatrices permanentes en la parte interior y exterior de los senos. Las cicatrices se van atenuando con el tiempo, pero nunca desaparecen. Si su hija tiene hendiduras profundas en los hombros por la presión del sostén (brasier), estas quedarán allí después de la cirugía, pero habrá menos presión.

En algunos casos, la cirugía para reducción de las mamas dificulta la lactancia, pero todo depende de la técnica quirúrgica utilizada. Hable con el cirujano de su hija acerca de la técnica a emplearse y la probabilidad de que interfiera con la lactancia.

Si bien su hija sentirá un poco de dolor después de la operación, lo podrá controlar bien con analgésicos y no durará mucho tiempo. La recuperación de la cirugía normalmente lleva varias semanas, aunque su hija podrá reanudar sus actividades diarias dos semanas más tarde. Después de la cirugía para reducción de las mamas, las restricciones para levantar objetos pesados y hacer otro tipo de actividad física normalmente duran hasta 4 semanas.

Le recomiendo que tanto usted como su hija se reúnan con un cirujano plástico a fin de preguntar y hablar acerca de las expectativas de la cirugía para reducción de las mamas. Pregunte qué riesgos específicos tiene una adolescente que se somete al procedimiento y no olvide aclarar todas sus dudas, antes de la operación.

Dr. Nho Tran, Cirugía Plástica de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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Los trastornos alimenticios pueden afectar a gente de toda edad

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¿Es raro que alguien de 50 años tenga un trastorno alimenticio?

Aunque los trastornos alimenticios son más comunes entre los adolescentes y los adultos jóvenes, afectan también a gente de toda edad, incluso a personas mayores. Los trastornos alimenticios son afecciones serias que se relacionan con conductas alimentarias persistentes y afectan la salud, las emociones y la capacidad de funcionar en áreas importantes de la vida. Los tres tipos más comunes de trastornos alimenticios son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno de alimentación compulsiva. Otros son el trastorno de rumiación y el trastorno por evitación o restricción en la ingesta de alimentos.

La anorexia nerviosa se caracteriza por un intenso temor a aumentar de peso y una percepción distorsionada del peso corporal o de la forma del cuerpo. Las personas con anorexia pueden limitar excesivamente las calorías que consumen o recurrir a otros métodos para perder peso, como hacer ejercicio en extremo y tomar laxantes o pastillas para adelgazar. Estas personas pueden llegar a tener un peso corporal anormalmente bajo. El temor por aumentar de peso también puede acompañarse de vergüenza por ingerir calorías, lo cual se alivia con vómito (purgar) o laxantes.

En la bulimia, las personas normalmente ingieren gran cantidad de comida de una sola vez (alimentación compulsiva). Luego, impulsadas por la vergüenza, se deshacen de las calorías adicionales de forma poco sana, como por ejemplo, mediante vómitos.

El trastorno de alimentación compulsiva está marcado por la impulsividad. Las personas que suelen comer compulsivamente ingieren demasiada cantidad y sienten que no tienen control sobre su forma de comer. Sin embargo, a diferencia de la anorexia o la bulimia, no compensan ese comportamiento. Se cree que el trastorno de comer compulsivamente es el más prevalente entre las personas mayores, quienes tienen las mismas inquietudes respecto a su imagen corporal que sus contrapartes jóvenes.

Un estudio descubrió que el nivel de insatisfacción con el cuerpo es constante entre las mujeres de toda edad y otro estudio observó que hasta las mujeres con peso sano dicen estar insatisfechas con su cuerpo y que “se sienten gordas”. La presión social por ser delgado se vincula con trastornos alimenticios en las personas mayores, igual que ocurre en los adolescentes y los jóvenes. Esos sentimientos pueden sumarse a factores como estrés excesivo en la vida, problemas con la menopausia y temor ante los cambios que la edad hace en la apariencia personal.

Existe el concepto erróneo de que un trastorno alimenticio es simplemente un estilo de vida elegido, pero los estudios muestran que estos trastornos derivan de una compleja interacción entre genética, biología, comportamiento, psicología y factores sociales. En particular, las alteraciones en los circuitos cerebrales vistas en muchas personas con trastornos alimenticios que prácticamente las hacen morir de hambre pueden complicar la recuperación y aumentar la probabilidad de recaer.

El trastorno alimenticio generalmente se controla con un trabajo en equipo que incluye la perspectiva de los proveedores de atención médica, entre ellos, los profesionales de la salud mental y los dietistas. Si bien el tratamiento depende del tipo de trastorno, por lo general, implica enseñar sobre la nutrición, dar asesoría y volver a alimentar a la persona. Además, se podría recomendar un medicamento, sobre todo en los casos de trastorno de alimentación compulsiva.

La terapia cognitivo conductual se usa a menudo en el tratamiento de los trastornos alimenticios porque puede enseñar a quienes los padecen a controlar y mejorar sus hábitos alimentarios, a ser capaces de resolver sus problemas y a explorar maneras sanas de lidiar con los sentimientos y las situaciones de la vida. Los medicamentos no pueden curar los trastornos alimenticios, aunque algunos, como el estimulante lisdexamfetamina (Vyvanse), ayudan a controlar los impulsos de comer compulsivamente, purgar o afrontar las preocupaciones excesivas con dieta.

La mayor parte del tratamiento se puede hacer en consulta externa. No obstante, las personas con casos graves de mala nutrición debido a anorexia o con problemas de salud serios por comer compulsivamente pueden requerir ingresar al hospital o a un programa especializado para trastornos alimenticios.

Si necesita ayuda con algunos comportamientos suyos respecto a la alimentación o con sentimientos acerca de su cuerpo, pida apoyo. Al buscar tratamiento, evitará varias complicaciones de salud graves y, en última instancia, prolongará su vida. De igual manera, si es algún ser querido suyo quien parece mostrar señales de uno de estos problemas, motívelo a hablar con un profesional de la salud. Al expresar su inquietud y deseo de escuchar, posiblemente usted esté abriendo una puerta para que esa persona acepte la ayuda. (Adaptado de Mayo Clinic Health Letter).

Dra. Bethanne Keen, Psicología de Mayo Clinic en Scottsdale, Arizona.

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Las causas de muerte más comunes en el mundo

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La muerte es un destino inevitable para todos y cada uno de los siete mil setecientos millones de personas que hay en la Tierra. Eso sí, algunas causas de muerte son mucho más frecuentes que otras, y no siempre la percepción del riesgo se corresponde, de hecho, con la incidencia de algunas de ellas.

Pongamos algunos ejemplos. El miedo a volar, al ataque de un tiburón, o el miedo a morir por la incidencia de un rayo son algunas de las fobias más comunes; sin embargo, no son en absoluto formas de morir muy frecuentes. De hecho, algunos de los animales más mortíferos de la Tierra no son percibidos como una amenaza por la mayoría de las personas, a pesar de que el mosquito es una vía transmisora de la malaria, enfermedad que causa unas 620.000 muertes cada año a nivel global.

Por otra parte, entre las causas de muerte más comunes, las enfermedades cardiovasculares ocupan los primeros puestos, con diferencia. Las enfermedades cardiovasculares son, desde la segunda mitad del siglo XX, la principal causa de muerte en el mundo. El cáncer la sigue en segundo lugar a nivel mundial, aunque los tumores se convirtieron en la principal causa de muerte en algunos países occidentes a partir de la segunda década del siglo XXI.

Evidentemente, la lista de las causas de muerte más frecuentes depende también de la distribución geográfica de la población. En algunas zonas del planeta se muere más de determinadas patologías que en otras, siendo la malnutrición o las enfermedades digestivas, las enfermedades infecciosas o la diarrea algunas de las causas de muerte más comunes en países subdesarrollados; en cambio, en los países del primer mundo, la gente muere más de cáncer o enfermedades cardiovasculares (estas últimas, por cierto, agravadas por la obesidad o una mala alimentación; la distribución de alimento, curiosamente, influye de manera muy llamativa en las causas de muerte a nivel global).

En el siguiente listado, encontrarás las 30 principales causas de muerte en el mundo y una breve descripción de cada una de ellas, sin tener en cuenta la distribución geográfica; únicamente por número de fallecimientos en todo el planeta. Además, este ranking no ha tenido en cuenta los factores de riesgo, como la obesidad, la mala alimentación, la falta de ejercicio físico… sino que se refiere únicamente a las causas directas de muerte. Todas ellas, están ordenadas de más a menos muertes; es decir, de mayor a menor frecuencia.

Los datos corresponden al año 2017 y han sido obtenidos de la oficina de datos ‘Our world in data’ de la Universidad de Oxford.

1. Enfermedad cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares engloban un conjunto de enfermedades que afectan al sistema circulatorio y vascular: infartos, embolia, trombosis, hipertensión… Son la causa de muerte más común a nivel mundial, y provoca 17,79 millones de muertes.

2. Cáncer

El cáncer no es una única enfermedad, sino un conjunto de enfermedades complejas. 9,56 millones de personas mueren al año a causa de tumores de diversos tipos. El cáncer de pulmón es el tipo de cáncer más frecuente a nivel global; por sexos, el cáncer de mama es el más común en mujeres; y en varones, el más frecuente es el de próstata.

3. Enfermedades respiratorias

Las enfermedades respiratorias pueden estar provocadas por virus o bacterias, alergias o la irritación por agentes tóxicos como el tabaco. Neumonía, EPOC o bronquitis crónica son algunos ejemplos.

Cada año, 3,91 millones de personas mueren por enfermedades respiratorias.

4. Demencia

La demencia es un conjunto de enfermedades asociado a la edad que se caracteriza por un deterioro cognitivo generalizado y, en ocasiones, también físico. El Alzheimer es el tipo de demencia más común, y representa el 70 % de todos los casos de demencia. A nivel global, las demencias son la causa de muerte de 2,5 millones de personas.

5. Enfermedades gastrointestinales

Engloban todas aquellas patologías que afectan a los órganos que conforman el sistema digestivo. Anualmente, acaban con la vida de 2,38 millones de personas.

6. Complicaciones al nacer

Los niños prematuros suelen dividirse en categorías según la semana de su nacimiento y según su peso al nacer. Las complicaciones y desórdenes de los neonatos se llevan 1,78 millones de vidas.

7. Diarrea

La diarrea se caracteriza por el aumento en el número de deposiciones que, en casos extremos, puede llevar a la deshidratación y, en última instancia, a la muerte. Suelen estar producidas con mucha frecuencia por bacterias como E. coli, salmonella, shigella o Campylobacter, presentes en alimentos que no han sido tratados correctamente; por ello, la seguridad alimentaria es vital para reducir el riesgo.

Cada año, 1,57 millones de personas mueren por esta causa en el mundo.

8. Diabetes

Es una enfermedad metabólica que se caracteriza por el aumento de glucosa en la sangre. Existen genes asociados a la indicencia de diabetes, pero también la alimentación es un factor de riesgo.

Por diabetes mueren cada año 1,37 millones de personas en el mundo.

9. Enfermedades del hígado

El hígado es el órgano de mayor tamaño del cuerpo y es fundamental para su buen funcionamiento, porque elimina toxinas, ayuda a digerir los alimentos y almacena energía. Las enfermedades asociadas al hígado matan cada año a 1,32 millones de personas.

10. Accidentes de tráfico

Las lesiones ocasionadas por accidentes de tráfico son la causa de 1,24 millones de muertes en el mundo.

A lo largo de una vida, una persona media tiene 1 probabilidad entre 84 de morir en un accidente de coche. [Muy Interesante]

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¿Cómo empezar a comer conscientemente?

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Cuando estamos pensando en lo que sucedió, o bien, pensando en lo que debemos hacer, no podemos estar en el presente.

¿Cómo empezar a comer conscientemente? ¿Qué estás pensando cuando estás comiendo?, haz podido darte cuenta ¿Dónde está tu mente al momento de comer?  ¿Sigues dándole vueltas una y otra vez a una conversación en lo que te llevas un bocado a la boca?  Cuando estamos pensando en lo que sucedió, o bien, pensando en lo que debemos hacer, no podemos estar en el presente. (más…)

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