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Mala noticia para los que consumen huevos

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El consumo de huevo y su efecto sobre el colesterol "malo" es muy controvertido. | Foto: ISTOCK

Según investigaciones recientes de científicos de  Northwestern University, en EE.UU.,  los adultos que comieron más huevos tuvieron un riesgo significativamente mayor de enfermedad cardiovascular y muerte por cualquier causa.

Esta novedad tiene un gran impacto en la dieta estadounidense y en la de muchos latinos, ya que el huevo es un ingrediente muy presente desde el comienzo del día. Por otro lado, vuelve a poner la atención en la cantidad, algo que quedó sin aclarar en las Pautas Dietéticas 2015-2020, donde ya no limitan la cantidad de colesterol en la dieta ni la cantidad de huevos que se pueden comer. 

“El mensaje para llevar a casa es realmente sobre el colesterol, y los huevos son altos en colesterol, y específicamente las yemas” dijo la coautora del estudio Norrina Allen, de la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. “Como parte de una dieta saludable, las personas necesitan consumir cantidades más bajas de colesterol. Las personas que consumen menos colesterol tienen un menor riesgo de enfermedad cardíaca” agregó.

La relación tormentosa entre los huevos y el colesterol es de larga data, y los resultados de los estudios se contradicen, creando confusión en el consumidor. La evidencia científica ha sido mixta desde hace décadas. Por eso, es importante aclarar en qué se basan estas nuevas afirmaciones. Las yemas de huevo son una de las fuentes más ricas de colesterol dietético entre todos los alimentos comúnmente consumidos. Un huevo grande tiene 186 miligramos de colesterol dietético en la yema.

Pero no es el único alimento rico en colesterol. Otros productos como la carne roja, la carne procesada y los productos lácteos con alto contenido de grasa (mantequilla o crema batida) también tienen un alto contenido de colesterol, dijo el autor principal, Dr. Wenze Zhong.

“Nuestro estudio mostró que si dos personas tenían exactamente el mismo plan de alimentación y la única diferencia en la dieta eran los huevos, entonces se podría medir directamente el efecto del consumo de huevos en la enfermedad cardíaca”, dijo Allen. “Encontramos que el colesterol, independientemente de la fuente, se asoció con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca”. 

Datos del nuevo estudio

Se analizaron los datos de 29,615 adultos de diferentes razas y etnias de EE. UU. Los datos se extrajeron de 6 estudios donde los participantes recibieron un seguimiento de hasta 31 años. Se encontró que:

  • Comer 300 mg de colesterol en la dieta por día se asoció con un riesgo del 17% más alto de enfermedad e incidente cardiovascular y un riesgo del 18% mayor de muertes por todas las causas. El colesterol fue el factor de conducción independiente del consumo de grasas saturadas y otras grasas dietéticas.
  • Comer de 3 a 4 huevos por semana se asoció con un riesgo del 6% más alto de enfermedad cardiovascular y un riesgo del 8% más alto de muerte por cualquier causa.

Un adulto estadounidense consume un promedio de 300 ml por día de colesterol y come alrededor de 3 a 4 huevos por semana.

¿Debo dejar de comer huevos?

Según el estudio, las personas deben mantener un bajo consumo de colesterol en la dieta mediante la reducción de los alimentos ricos en colesterol, como los huevos y la carne roja.

Sin embargo, Zhong dijo que no debes desterrar completamente los huevos y otros alimentos ricos en colesterol, ya que los huevos y la carne roja son buenas fuentes de nutrientes importantes como los aminoácidos esenciales, el hierro y la colina. En su lugar, elige claras en lugar de huevos enteros o come huevos enteros con moderación. Y no los consumas fritos.

¿Cuánto debo consumir?

Según el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) un huevo grande tiene aproximadamente 186 mg de colesterol, que se encuentra en la yema. Al decidir si incluir o no huevos en tu dieta, ten en cuenta los límites diarios recomendados para el colesterol en tus alimentos:

• Si estás sano, no consumas más de 300 mg de colesterol al día.
• Si tienes diabetes, colesterol alto o enfermedad cardíaca, limita la ingesta diaria de colesterol a no más de 200 mg por día.

Otros puntos de vista

El estudio más reciente que se contradice con el mencionado arriba es de 2018 y pertenece a la Escuela de Salud Pública en Beijing de la Universidad de Pekín, en China. Los científicos encontraron que los participantes que comieron hasta un huevo al día tuvieron un 26% menos de riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico (ACV) y se beneficiaron con un 12% menos de riesgo de cardiopatía isquémica.

Otro estudio publicado en 2016 en el American Journal of Clinical Nutrition, que siguió a 1,000 hombres durante unos 21 años, incluyendo algunos que portaban un gen que los hacía sensibles al colesterol, encontró que el consumo de huevos, hasta uno por día, no aumentó su riesgo de enfermedad de las arterias coronarias. [La Opinión]

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Lentes de contacto: qué debes saber antes de comprar

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Escrito por el personal de Mayo Clinic.

Los lentes de contacto nunca fueron tan versátiles. Comprende las ventajas y las desventajas de los tipos comunes de lentes de contacto y las reglas básicas para evitar infecciones oculares.

Lentes de contacto blandos

Los lentes de contacto blandos son las que se recetan con más frecuencia y sirven para corregir varios problemas de la vista, entre ellos:

  • Miopía
  • Hipermetropía
  • Visión borrosa (astigmatismo)
  • Pérdida de la visión de cerca por la edad (presbicia)

Los lentes de contacto blandos son cómodos y más fáciles de adaptar que los lentes rígidos permeables al gas. Los lentes de contacto blandos vienen en varios tipos, tales como:

  • Lentes de uso diario. Los lentes de uso diario se retiran y desechan todas las noches. Existen otras opciones, como los lentes que se desechan cada dos semanas, los lentes que se desechan mensualmente y, para determinadas graduaciones, los lentes que se desechan trimestralmente. Por lo general, hay que quitarse estos lentes todas las noches para limpiarlos y desinfectarlos.
  • Lentes de uso nocturno (extendido). Algunos lentes de contacto blandos pueden usarse hasta 30 días seguidos e incluso al dormir. Sin embargo, usar los lentes de contacto de esta manera puede causar complicaciones, como la acumulación de residuos debajo del lente, problemas corneales o infecciones oculares graves.

Lentes de contacto rígidos permeables al gas

Los lentes rígidos permeables al gas permiten ver clara y nítidamente a las personas con la mayoría de los problemas de la visión. Estos lentes de contacto pueden ser útiles cuando ya se probó con lentes de contacto blandos, pero los resultados no fueron satisfactorios o hay “ojos secos”.

Los lentes de contacto rígidos permeables al gas son más duraderos que los lentes de contacto blandos y son más respirables, ya que permiten que ingrese mayor oxígeno a la córnea. Estos lentes de contacto deben quitarse por la noche para limpieza y desinfección, aunque hay algunos que se pueden usar durante una semana o incluso 30 días seguidos.

Adaptarse a los lentes de contacto rígidos permeables al gas puede llevar unos días o hasta unas semanas, pero si tu graduación no cambia y los cuidas adecuadamente, puedes usar el mismo par durante dos o tres años.

Lentes de contacto especiales

Según tus necesidades de visión, podrías considerar lentes de contacto especiales, como los siguientes:

  • Lentes de contacto híbridos. Los lentes de contacto híbridos tienen un centro rígido permeable al gas rodeado por un anillo exterior blando. Pueden corregir la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la pérdida de la visión de cerca por la edad, así como también la curvatura irregular de la córnea (queratocono). De igual manera, pueden ser más cómodos de usar que los lentes permeables al gas tradicionales.
  • Lentes de contacto multifocales. Estos lentes se fabrican con varios materiales y pueden corregir la miopía, la hipermetropía y la presbicia al mismo tiempo.
  • Lentes de contacto con matices de colores. Los lentes de contacto pueden tener matices de colores para fines cosméticos o terapéuticos. Los matices de colores pueden mejorar la percepción del color y compensar el daltonismo, por ejemplo.
  • Lentes de contacto para apoyo escleral. Estos lentes rígidos permeables al gas son más grandes que la mayoría y se extienden hasta la capa externa blanca del globo ocular (esclerótica). Pueden ayudar a corregir la visión cuando la córnea es irregular o distorsionada.
  • Ortoqueratología. Estos lentes rígidos permeables y especiales se usan mientras duermes para modificar temporalmente la curvatura de la córnea y, de esa manera, aclararte la visión cuando estés despierto.
  • Recubrimientos de lentes de contacto. Este tratamiento hace que la superficie del lente sea resbaladiza y más resistente a las bacterias que se adhieren a ella. El recubrimiento puede aplicarse a los lentes de contacto blandos y rígidos permeables al gas.

Adaptación correcta para los lentes de contacto

Antes de adquirir lentes de contacto, acude al oftalmólogo para que te realice un examen completo de la vista y te ayude con la adaptación. Es posible que necesites un examen de seguimiento después de una semana, un mes, seis meses y luego una vez cada uno o dos años.

Cómo evitar complicaciones

Usar lentes de contacto puede causar problemas que van desde molestias hasta infecciones graves. Para prevenir problemas:

  • Practica buenos hábitos de higiene. Antes de manipular los lentes de contacto, lávate las manos con agua y jabón, enjuágalas y sécalas con una toalla sin pelusas.
  • Minimiza el contacto con el agua y la saliva. Quítate los lentes de contacto antes de nadar o meterte en una tina caliente. No te metas los lentes a la boca para humedecerlos.
  • Ten cuidado con las soluciones para lentes de contacto. Usa únicamente productos estériles de preparación comercial y fabricados para tu tipo de lentes de contacto. Desecha la solución del estuche para lentes de contacto cada vez que los desinfectes y guardes. Frota y enjuaga con suavidad los lentes, según te lo indicó el médico. No uses una solución para lentes de contacto que esté vencida.
  • Reemplaza los lentes de contacto y los estuches como se recomienda. Sigue las pautas del fabricante para reemplazar los lentes de contacto. Cada vez que termines de usar el estuche, límpialo y enjuágalo con solución estéril para lentes de contacto, no con agua del grifo. Puedes voltear el estuche al revés para secarlo al aire y escurrir cualquier solución restante. Reemplaza el estuche cada tres meses.
  • No uses lentes de contacto de venta libre. Estos lentes pueden causar lesiones e infecciones en los ojos. Si te interesan los lentes de contacto decorativos, habla con tu oftalmólogo.

Incluso con el uso y cuidado adecuados, el síndrome del ojo seco puede ser un problema para los usuarios de lentes de contacto. Si te pican los ojos o se enrojecen, quítate los lentes de contacto y aplícate gotas lubricantes para los ojos.

Si la vista se vuelve borrosa, te duele el ojo o tienes sensibilidad extrema a la luz, consulta al oftalmólogo para tratarlo de inmediato.

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19 de noviembre: Día mundial del sanitario

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La Organización de Naciones Unidas establece el 19 de noviembre como el día del sanitario. Este día es para llamar tomar medidas a favor de quienes no poseen un sistema adecuado de saneamiento residual. (Foto: https://ongawa.org/)

El Día Mundial del Sanitario fue instituido el día 19 de noviembre desde hace seis años por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

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Curiosa relación entre la enfermedad cardíaca y la enfermedad renal

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ESTIMADA MAYO CLINIC:

Mi madre de 78 años sufrió un ataque cardíaco hace 3 semanas. Se sintió mejor durante poco tiempo, pero luego volvió a sentirse mal y le dijeron que sufría daño renal agudo. ¿Existe alguna relación entre estas dos afecciones? ¿Corre ella más riesgo de otros problemas renales o cardíacos después de esto? 

RESPUESTA:

Un ataque cardíaco puede desencadenar daño renal agudo, conocido también como insuficiencia renal aguda. La razón para ello está en la relación existente entre el corazón y los riñones que hace que la enfermedad del uno aumente el riesgo de enfermedad en el otro. Cuando alguien sufre una enfermedad cardíaca o una enfermedad renal, la probabilidad de tener problemas cardíacos o renales a futuro es mayor que en las personas sin antecedentes de dificultades con el corazón o los riñones. Sin embargo, lo bueno es que se puede tomar medidas preventivas para prevenir que estos problemas empeoren.

Las enfermedades renales pueden afectar al corazón, por lo que es común que la gente con insuficiencia renal crónica o con insuficiencia renal en etapa terminal desarrolle una enfermedad cardíaca, incluido un ataque al corazón o insuficiencia cardíaca. Lo opuesto también es cierto y los pacientes con insuficiencia cardíaca o ataque al corazón pueden desarrollar un problema renal, sea daño renal agudo o insuficiencia renal crónica. Cuando alguien presenta problemas tanto cardíacos como renales, a veces, se dice que tiene síndrome cardiorrenal.

En el caso de un ataque cardíaco, son varios los factores que contribuyen al deterioro subsiguiente de la función renal: el estrés del ataque cardíaco puede llevar a cambios hormonales dentro del cuerpo, lo que ejerce un efecto negativo sobre el trabajo de los riñones; los cambios en la función cardíaca pueden derivar en daño renal debido a la reducción en la provisión sanguínea a los riñones; y por su parte, los medicamentos administrados después del ataque cardíaco, incluida la sustancia de contraste utilizada en los exámenes radiológicos como la angiografía o las exploraciones por tomografía computarizada, también pueden afectar la función renal.

No obstante, es importante anotar que la existencia de factores de riesgo para enfermedad renal antes del ataque cardíaco y la gravedad de este alteran considerablemente la probabilidad de presentar daño renal después del ataque cardíaco o de recuperar la función renal después del daño. Por ejemplo, cuando una persona ya tiene insuficiencia renal crónica, diabetes, hipertensión u otro problema relacionado con los riñones y sufre un ataque cardíaco o presenta insuficiencia cardíaca aguda, el riesgo de daño agudo al riñón después del ataque cardíaco es considerablemente mayor y la probabilidad de recuperación del riñón es menor de lo que sería en quien sufre un ataque cardíaco pero no tiene enfermedad renal.

Las investigaciones demuestran que las personas que sufren daño renal después de un ataque cardíaco obtienen resultados mucho peores que quienes no sufren daño renal. Dichos resultados incluyen mayor probabilidad de lo siguiente: aparición de insuficiencia renal crónica, avance de la insuficiencia renal crónica existente hasta el punto de que requiere diálisis, y más riesgo de morir durante el primer año del ataque cardíaco.

Aunque esto suene desalentador, se puede tomar medidas para reducir los riesgos. Primero, hay que evaluar atentamente la dimensión del daño renal después del ataque cardíaco. En algunos casos, los riñones se recuperan y vuelven a funcionar normalmente dentro del transcurso de uno o dos días después del daño. Si ese es el caso y el paciente no tiene otros problemas renales, posiblemente todo lo necesario sea que un proveedor de atención primaria le brinde seguimiento con regularidad para controlar la función renal.

Cuando el daño renal es más severo y dura más tiempo en recuperarse, o cuando el paciente tiene otros problemas renales, el seguimiento médico debe incluir a un especialista en riñones para garantizar que el cuidado, el control, los ajustes en los medicamentos y la instrucción del paciente sean adecuados.

Dr. Kianoush Kashani, Nefrología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota.

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