El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, aseguró este lunes que el asesinato de nueve policías en un ataque coordinado, atribuido a presuntos pandilleros, “no quedará impune”.
“No vamos a descansar” hasta “encontrar” a los sicarios que asesinaron a los miembros de la Policía Nacional Civil (PNC). El mandatario afirmó que “su entrega y su sacrificio no será en vano”. Arévalo habló frente a los féretros de los agentes asesinados.
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“Hoy me duele entregarle a cada una de las familias esta bandera de Guatemala, símbolo de una patria que no olvidará el sacrificio y el compromiso de sus policías caídos en el cumplimiento del deber”, añadió el presidente durante el acto de homenaje.
Los policías asesinados son José Efraín Revolorio, Luis Zetino Pérez, Iván López García, Giovanni Darío Tecún, Claudia Muñoz Ramos, Samuel Matul Obispo, Fernando Batres Ordóñez, Diana Chávez Alarcón y William Medrano Pernillo.

Ataques tras control de cárceles
Los agentes murieron tras ataques armados ejecutados por presuntos pandilleros. Las autoridades los vinculan como represalia luego de que el Estado retomara el control de tres prisiones que registraron motines el sábado.
Según las autoridades, los ataques ocurrieron casi a la misma hora en distintos puntos de la Ciudad de Guatemala. Hasta ahora, las fuerzas de seguridad han capturado al menos a nueve presuntos sicarios.
El presidente Arévalo decretó el domingo por la noche estado de sitio por 30 días. La medida permite arrestos y detenciones sin orden judicial.
La confrontación entre el Gobierno y las pandillas comenzó en el segundo semestre de 2024. El conflicto se intensificó cuando el presidente ordenó trasladar a líderes criminales a una cárcel de alta seguridad en el sur del país, sin privilegios.
La PNC informó el domingo que neutralizó al líder del Barrio 18, Aldo Ochoa, señalado como promotor del motín en Renovación I. Ochoa exigía traslado, aire acondicionado y comida a domicilio.
Ochoa cumple una condena de 80 años de prisión por asesinato. En 2025, las autoridades lo trasladaron a la cárcel de alta seguridad junto a otros líderes criminales.
Estos traslados siguieron al asesinato de siete personas en julio pasado dentro de una funeraria de la capital. Presuntos miembros de la Mara Salvatrucha cometieron el ataque durante el velorio de un integrante del Barrio 18.
Los ataques armados obligaron a suspender clases este lunes en el sector público y privado. Sin embargo, el presidente afirmó que el Gobierno espera que el estado de sitio no altere la rutina de la población.