El Tribunal Quinto de Sentencia Penal anunciará el próximo 27 de noviembre si César Reyna es culpable de trata de personas y lavado de dinero.

El Ministerio Público (MP) pide una condena de 16 años de prisión y una multa superior a medio millón de quetzales.

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Las acusaciones de la fiscalía

La Fiscalía Contra la Trata de Personas asegura que Reyna ayudó a su esposa, Wendy Nineth Carrillo Pivaral, a operar una casa cerrada conocida como “El Escondite de los Placeres” en la colonia Las Charcas, zona 11. Según la fiscalía, Reyna captaba mujeres para explotarlas sexualmente y manejaba transacciones bancarias para ocultar las ganancias ilícitas.

Entre las pruebas, la fiscalía detalla que Reyna depositaba dinero entregado por Carrillo para comprar dólares, acción que considera lavado de dinero.

La defensa de César Reyna

Reyna declaró ante el Tribunal para defenderse. Relató que su esposa ideó el negocio tras enfrentar crisis emocionales, causadas por problemas de fertilidad, el despido de su trabajo y la depresión. Aseguró que conocía la naturaleza del negocio, pero no participó en cómo trataban a las mujeres.

En su testimonio, Reyna afirmó:

“Si una mujer lo hacía por su voluntad, no se estaba cometiendo delito”.

Admitió haber realizado transacciones bancarias con dinero que le entregaba Carrillo, pero justificó que las usó para comprar dólares y afirmó no haber cuestionado su origen. También señaló que se dedicaba a su veterinaria y empresa de cuidado de perros, y negó haber reclutado mujeres.

Condenas relacionadas con el caso

En este mismo caso, un hombre aceptó su culpabilidad por remuneración para la promoción y favorecimiento de la prostitución. Fue sentenciado a tres años de prisión tras ser detenido durante los allanamientos en la casa cerrada. En ese momento, sostenía relaciones con una de las víctimas.