La mano de hierro con la que el Barcelona reconstruido por Hansi Flick conquistó la última edición de LaLiga la desafían el Real Madrid y el Atlético.

Son dos proyectos renovados a base de talonario: el contrapunto entre la dificultad barcelonista y los grandes desembolsos de un nuevo Real Madrid (167,5 millones de euros), con Xabi Alonso al mando, y el Atlético de Madrid (172 millones), que sueña con volver a reinar.

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Es el anhelo de cualquier club de LaLiga EA Sports, tan alejado de la realidad que marca el fútbol español con tres equipos dominadores. Especialmente uno en su competición doméstica, el Barcelona, con doce conquistas desde que en la edición 2003-04 hubo un equipo que desafió la lógica, el Valencia.

Siete entorchados del Real Madrid, que nuevamente fracasó en su defensa de la corona en la última edición. Y ya son 17 años sin repetir conquista liguera. Ve como merma su liderazgo histórico con ocho trofeos de diferencia, sus 36 Ligas ante las 28 barcelonistas. Once ha logrado el Atlético de Madrid, dos con Diego Simeone, que, con la confianza intacta de su directiva, da un nuevo giro en busca de la gloria.

El Barcelona, ante el papel de favorito sobre el Real Madrid y Atlético

Ganado a pulso, desde la fortaleza adquirida con la llegada de Flick, el Barcelona parte LaLiga considerado por todos como el favorito. En contraste su potencial deportivo, impulsado por la creación de joven talento liderado por Lamine Yamal, que a sus 18 años ya pelea por un Balón de Oro, con su realidad económica. Asomando la cabeza a la espera del impulso final con el regreso al nuevo Camp Nou, pero con dificultades nuevamente para inscribir jugadores.

Una realidad que marcó el intento de fichaje de Nico Williams, que por segundo año consecutivo decidió quedarse en el Athletic Club para liderar el salto del equipo de su corazón a la Liga de Campeones.

Con una apuesta firme en la portería con el fichaje con el pago de la cláusula de Joan García, que cambia el Espanyol por su eterno rival, y la confianza en la resurrección futbolística de Marcus Rashford, que apuntaba muy alto en la ‘Premier’ pero que se quedó en el camino.

La continuidad marca el segundo año de Flick, que deberá capear con un debate en la portería, ante la negativa de marcharse de Ter Stegen, frenado el pulso con su club por una nueva lesión del portero alemán; la pérdida del que se convirtió en referente defensivo el curso pasado, Íñigo Martínez, y una nueva salida, rumbo a Mónaco, de un caso con cierta similitud al de Rashford, Ansu Fati, a quien las lesiones cambiaron el rumbo de su carrera.

No estuvo al nivel del Barcelona el último Real Madrid de Carlo Ancelotti y el club blanco presidido por Florentino Pérez cambia la cara de su proyecto para recuperar el trono perdido. El relevo en el banquillo por el esperado Xabi Alonso y los fichajes que se le negaron a ‘Carletto’ para tapar carencias que se convirtieron en vergüenzas ante la plaga de lesiones. Una defensa nueva y la llegada de joven talento.

Un Madrid diferente con rostros nuevos

Se despide el Real Madrid del técnico y el jugador más laureados de su historia. El fin de un ciclo inolvidable con Ancelotti en el banquillo y Luka Modric al mando del juego. Uno de los que más gloria le dio, sobre todo en Europa con una década repleta de conquistas de ‘Champions’.

La busca con la llegada de Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen, Álvaro Carreras y Franco Mastantuono. Cuatro jóvenes que se suman a un proyecto que ya lidera Kylian Mbappé, en convivencia con Vinícius o Jude Bellingham. Con Gonzalo García como nuevo representante de la cantera que derriba la puerta del primer equipo para orgullo máximo del madridismo.

Y el Atlético…

Más reforzado aún el Atlético de Madrid tras un año frustrante en el que, a la hora de la verdad, fue enlazando decepciones. Quedó fuera de todas las batallas. Marc Pubill, Matteo Ruggeri y David Hancko para la zaga. Además, Johnny Cardoso en la organización, Álex Baena como factor diferencial en uno de los grandes fichajes del verano. También Thiago Almada y Giacomo Raspadori para la creación del gol que tanto añoró Simeone.

Un equipo en el que ya se produjo la entrega del testigo en liderazgo de Antoine Griezmann a Julián Alvarez. Al argentino se le ha querido rodear del nuevo impulso de jugadores con hambre de éxito para volver a transitar el camino de los títulos.