La inteligencia artificial -IA- y la tecnología 5G dan vida a un “terminator” de gérmenes; es un robot autónomo capaz de desinfectar mediante una luz ultravioleta concentrada zonas potencialmente contaminadas por COVID-19.

Este androide inteligente es resultado de un proyecto piloto desarrollado por las empresas Mercabarna, Acciona, Orange y Mobile World Capital; esto a través de la iniciativa 5G Barcelona. Ha contado con el apoyo del Gobierno de la región española de Cataluña, que fue presentado en el Mobile World Congress -MWC- de Barcelona, España.

El robot usa una luz ultravioleta concentrada (UV-C) para eliminar cualquier germen que haya quedado suspendido en el aire; al tiempo que se apaga automáticamente cuando detecta que un humano anda cerca. Esto para evitarle perjuicios, pues una luz tan potente puede ser dañina.

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La prueba piloto comenzó en Mercabarna, el mercado mayorista de Barcelona; es un espacio en el que se manipulan cuantiosos alimentos y por el que pasan cada día una media de 23 mil trabajadores.

El 5G posibilita que los distintos robots se comuniquen entre sí y actúen de forma coordinada; y permite que un trabajador controle las máquinas, esquivando los riesgos de cortes de comunicación que sí existen, por ejemplo, con el wifi.

Además, la comunicación con el androide se establece de forma casi instantánea. Esto dado que la baja latencia o retardo temporal del 5G hace que el tiempo de respuesta entre la orden y la recepción de la misma sea más breve que un abrir y cerrar de ojos.

Pero este robot autónomo no solo desinfecta gracias a la citada luz ultravioleta, sino que también se mueve solo usando algoritmos de inteligencia artificial.

Elimina al virus del COVID-10 con luz ultravioleta

Además, actúa a una velocidad de vértigo: en dos horas es capaz de eliminar el 99,99 por ciento de los microorganismos dañinos de una nave del mercado mayorista que ocupa 3,869 metros cuadrados.

La inteligencia artificial le permite también detectar cuáles son las zonas que, “a priori”, están más contaminadas por gérmenes, como por ejemplo lavabos o mostradores, de forma que el androide se detiene ahí más tiempo.

De momento se ha testado en un mercado mayorista, pero puede tener otras aplicaciones, como en áreas de cuarentena, laboratorios o en hoteles y aeropuertos.