La ciudad de Quetzaltenango está en zona roja por el número de casos de COVID-19; a pesar de esto un grupo de vendedores informales solicitó a las autoridades municipales que les autorice colocar sus ventas el miércoles 7, día de la feria patronal.

La celebración de la feria para los quetzaltecos es en honor a la Virgen del Rosario; un aspecto que rechaza la población ya que dicha acción conlleva más contagios.

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Un grupo de vendedores informales pidió a la Comisión de Abastos de la Muni que les autoricen poder vender en la fecha ya indicada.

No obstante, algunos vecinos aducen que no es necesario porque la catedral altense tiene suspendido las actividades religiosas por el COVID-19; A su consideración por lo que consideran que no ameritan que se instalen las ventas.

Julio Sac, vecino de Xela, dijo que los vendedores tienen derecho a vender, pero no ahora porque la población esta zona roja.

“Yo no creo que los vecinos quieren enfermarse e ir a contagiar a su familia. Quizás eso quieren los vendedores que en nada contribuyen a la lucha contra la pandemia. Ahora solo nosotros debemos luchar”, detalló.

El vendedor Pedro García dijo que ellos se han visto afectados en su economía por el cierre de parques; además por la suspensiones de ferias a nivel nacional por la pandemia.

Detalló que como vendedores estarán aislados y tendrá cada puesto alcohol gel para los visitantes.

Diego Álvarez, Director de Abastos y Mercados, informó que han recibido más de 100 solicitudes, no obstante, debido a que Xela está en zona roja, las solicitudes serán presentadas en el Centro de Operaciones de Emergencia -COE- y autoridades de Salud Pública para su aprobación, pero será a inicios de semana en que notifiquen a los vendedores.