Jazmín Velásquez es una quetzalteca que por iniciativa propia pasó de ser visitadora médica para convertirse en una empresaria. En la actualidad se dedica a la importación y venta de ropa en Quetzaltenango.

Convertirse en empresaria no fue fácil para Velásquez. Su primera tarea para llegar a serlo comenzó con un viaje a Panamá. En esa primera incursión buscaba diseños exclusivos para Quetzaltenango, sin embargo no encontró algo que llenara sus expectativas.

A pesar de esa primera experiencia sin los resultados deseados, decidió viajar a México, lugar en el que comenzó la aventura de importar los diseños que a su criterio si fueran del gusto de los quetzaltecos.

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Con el paso del tiempo, Jazmín Velásquez descubrió que el mercado era exigente y que debía entregarles algo diferente y digno de sus exigencias. Por tal motivo decidió viajar a Estados Unidos de dónde importó nuevas prendas para venderlos que Quetzaltenango.

Jazmín Velásquez viaja a la feria de Canton China

Con el crecimiento y la productividad de su negocio, Jazmín Velásquez, encontró la posibilidad de viajar a China para participar en la 126 Feria de Canton al sur de ese país a finales de octubre. En dicha feria participan más de 25 mil empresas de China así como del extranjero.

En ese evento realizó negocios con empresas textileras y obtuvo una cartera de diseños exclusivos, cuya ropa llegará a Guatemala a finales de enero próximo.

“Como quetzalteca que soy, nuestro objetivo es tener identidad, exclusividad y nuevos diseño. Yo tengo como meta ser distribuidor. Gracias a Dios, durante los 14 días que estuve en China junto con mi hermana -Magnolia- logramos obtener buenos enlaces y con cosas originales que serán puestos al público en Quetzaltenango y toda Guatemala”, aseguró Velásquez.

Velásquez participó junto a su hermana en la feria de Canton en China, en octubre. (Foto: Cortesía)

Ser emprendedora no es tarea fácil

Para Jazmín Velásquez la idea de convertirse en emprendedora le ha significado una serie de retos y sacrificios. Como en la mayoría de los casos de éxito, la prueba y error han estado siempre a la orden del día.

Los gastos y trámites, muchas veces desconocidos, son parte del diario vivir que los emprendedores y emprendedoras deben enfrentar.

En su estadía en China tuvo que pagar US$150 dólares por día a un intérprete mientras permanecía en la feria en busca de nuevos diseños de ropa femenina.

A pesar de los inconvenientes Jazmín Velásquez continúa buscando nuevos horizontes, enfrentando nuevos retos de idioma, costos y trámites con el objetivo de alcanzar el éxito como empresaria.

Velásquez revisa cuidadosamente cada pieza que trae del extranjero y que vende en Quetzaltenango. (Foto: Carlos Ventura)